Sabrina no escuchó ni una sola palabra de lo que Macarena estaba diciendo. En cuanto vio la transmisión en vivo, la compartió de inmediato con Fermín.
—Hermano, ¿qué está pasando? ¿Por qué Macarena está en UME?
Fermín recibió el mensaje de Sabrina justo mientras estaba en una junta.
Abrió el enlace del video y vio que se trataba de la conferencia de prensa de UME, que ya iba a la mitad. Ahí, de pie en el escenario, estaba Macarena.
Llevaba una coleta sencilla, un traje sastre azul claro que le quedaba perfecto, y aunque el maquillaje era tan discreto como siempre, bajo las luces del escenario parecía casi otra persona.
Fermín se quedó helado unos segundos.
Nunca había visto a Macarena así.
No era la mujer sumisa y callada, siempre suave con él. Ahora, en la pantalla, ella hablaba con seguridad, irradiando una energía y una confianza que lo descolocaron por completo.
Sintió que el aire se le atascaba en los pulmones.
Uno de los directivos presentes en la reunión estaba por empezar su informe trimestral. Al notar el gesto de Fermín, vaciló.
—Continúa —ordenó Fermín, y solo así el directivo se animó a seguir.
Mientras tanto, la transmisión en vivo seguía. Fermín vio cómo Macarena terminaba su introducción. De repente, un robot salió lentamente del fondo del escenario.
El robot estaba perfectamente construido; sus movimientos al caminar eran tan fluidos que, desde lejos, bien podría pasar por una persona.
En la transmisión, la gente no paraba de comentar lo realista que era el robot.
Pero Fermín tenía la vista clavada en el anillo que brillaba en el dedo medio de Macarena.
¿Ese diamante se lo había dado Ronan?
Recordó cuando se casaron. A él nunca le gustó ese matrimonio, así que jamás pensó en regalarle un anillo de compromiso. Más tarde, se le pasó por la cabeza, pero le pareció incómodo. Ya estaban casados, ya tenían el acta, ¿para qué molestarse con un anillo? No le veía sentido.
Nunca le importaron esas cosas. Pero al ver ahora que ella llevaba un anillo que, por lo visto, era de otro hombre, algo en su interior se removió de forma inexplicable.
En ese momento, otras personas que veían la transmisión también notaron el anillo. Los comentarios comenzaron a aparecer:
[¿Vieron el anillo de diamantes que lleva en la mano?]
[Trae el anillo en el dedo medio, eso significa que anda bien enamorada.]
[Ya es oficial: Ronan le regaló un anillo de diamantes. Estos dos ya están juntos.]
[¡Eso es una locura!] Fermín sintió que la rabia le estallaba y dio un golpe durísimo en la mesa.
El directivo que estaba exponiendo se quedó sin color, las piernas le temblaron y de inmediato guardó silencio.

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