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A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 38

—¿Despedirte? ¿Adónde vas? —Paula le apretó la mano con fuerza, como si temiera perderla de repente.

Los demás miembros de la familia Gómez también la miraron, con rostros llenos de desconcierto.

Fermín sintió una molestia extraña recorriéndole el pecho. Frunció el ceño y su semblante se volvió cada vez más sombrío.

Abril se acercó a Macarena y le susurró, aunque con la voz lo suficientemente alta para que todos escucharan:

—Macarena, mira, es normal que haya problemas entre esposos. Si hay algo que decir, mejor háblenlo tranquilos, no te pongas a hacer berrinches aquí. Al final, estamos en casa de la familia Gómez, no queda bien.

La aparente discreción de Abril solo sirvió para que todos captaran su mensaje. Macarena no alcanzó a responder cuando Abril se volvió hacia Fermín.

—Fermín, tú eres el hombre, no importa lo que haya pasado, deberías pedirle una disculpa a Macarena primero.

Fermín apenas arrugó la frente, sin decir una palabra. Justo lo que Abril esperaba.

Ella sonrió apenas, satisfecha. Si Fermín y Macarena no negaban nada, era como aceptar que lo que ella decía era cierto: que habían traído un asunto de pareja a casa de la familia Gómez. No importaba de quién fuera la culpa, todos terminarían molestos, y como Fermín era el hijo de la familia, el único blanco de las críticas sería Macarena.

Abril, saboreando su pequeña victoria, miró a Macarena y soltó una risita:

—Fermín tiene un carácter difícil, pero igual te pido disculpas en su nombre.

—Macarena, dejemos esto hasta aquí, ¿sí? No hagas que la abuelita se preocupe.

Abril sabía bien que la persona que Macarena más respetaba en la familia Gómez era Paula. Por eso, la mencionó a propósito, esperando que Macarena se calmara y no armara más lío. Pero para sorpresa de todos, Macarena sonrió con calma.

—¿No será que estás confundida? No estamos peleando.

—Y aunque así fuera, al final la esposa de Fermín sigo siendo yo. ¿Con qué derecho pides disculpas en su nombre?

Abril se quedó pasmada, sin saber qué decir.

—Yo...

Pero Macarena la interrumpió, medio en broma:

Capítulo 38 1

Capítulo 38 2

Capítulo 38 3

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