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A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 424

Cuando Fermín llamó, Macarena estaba dándole de comer a Sheriff.

El gatito, que apenas era más largo que su antebrazo, tenía un apetito sorprendentemente grande. En menos de cinco minutos, se había devorado un pequeño tazón de croquetas.

Sheriff se lamió una pata y luego la miró con sus ojos grandes y redondos.

Macarena le sirvió otra cucharada de comida mientras sostenía el celular entre el hombro y la oreja, y soltó una risita burlona.

—¿Que Abril me pida disculpas públicamente?

»Fermín, que yo recuerde no te golpeaste la cabeza, ¿cómo se te ocurre semejante disparate?

Conociendo a Abril, obligarla a disculparse públicamente con ella debía ser peor que matarla o meterla en la cárcel.

Su reacción era la que Fermín esperaba.

Él no se molestó.

—Hablo en serio.

»Si lo necesitas, yo también puedo disculparme personalmente contigo.

Su voz tenía un matiz de ternura que ella no le había percibido antes.

—Pero no quiero solo una disculpa —replicó Macarena con una sonrisa ligera.

Al decirlo, se dio cuenta de que estaba hablando con la pared.

Fermín nunca aceptaría entregar a Abril a la policía.

Macarena esperaba que él intentara convencerla de desistir, como en otras ocasiones, pero para su sorpresa, no lo hizo.

—Sé lo que quieres, y te prometo que te daré una solución satisfactoria, pero no ahora —dijo Fermín con un tono firme y serio.

—Claro, no puede ser ahora —completó ella con sarcasmo.

»Abril está esperando un hijo tuyo. Todo tendrá que esperar, al menos, hasta que nazca el bebé.

»Y cuando nazca, ¿no usarás el pretexto de que un niño no puede crecer sin su madre para seguir posponiéndolo?

Capítulo 424 1

Capítulo 424 2

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