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A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 93

Ella tampoco quiso seguir dando vueltas y preguntó de frente:

—¿De verdad no te da miedo molestar a Fermín?

La sonrisa de Benicio se volvió aún más radiante.

—Por proteger a una mujer tan guapa como tú, señorita Molina, no le tengo miedo a nada.

Macarena se quedó callada.

Este tipo, cada vez que ella creía que iban a hablar en serio, siempre salía con algo que la hacía dudar de su fiabilidad. Pero justo cuando estaba a punto de perder el interés en seguir platicando, Benicio soltaba algo que volvía a despertar su curiosidad.

Cuando Macarena iba a seguir preguntando, la fiesta arrancó oficialmente. Varias personas empezaron a entrar al salón de subastas.

Benicio se puso de pie.

—Tengo que irme, tengo otros asuntos. No hace falta que me contestes ahora, tómate tu tiempo para pensarlo bien.

—Cuando decidas, me avisas.

Dicho eso, Macarena lo vio levantarse con esa elegancia suya y alejarse entre la multitud.

Cuando se fue, Macarena reflexionó un momento. Sacó el celular y buscó información sobre Benicio.

No tardó nada en confirmar que Benicio no le había mentido. La familia Oliva estaba dividida en los parientes directos y los colaterales, y Benicio no pertenecía a la rama secundaria como ella había supuesto, sino que era hijo directo del actual líder del Grupo Oliva.

Benicio había pasado varios años fuera del país, por eso no se escuchaba mucho de él en el círculo local. Sin embargo, Macarena encontró que, cuando Benicio cumplió dieciocho años, toda la familia Oliva viajó al extranjero para celebrar su mayoría de edad. Ese detalle bastaba para notar cuánto lo valoraban.

Visto de esa forma, Benicio era, después de Fermín, la mejor opción como inversionista.

Macarena no quería enfrentarse a Fermín, pero en el camino que eligiera para su futuro, tampoco pensaba dejar que la familia Gómez siguiera controlándola.

Con la cabeza más clara, se levantó y se preparó para entrar al salón de subastas. Sin embargo, a lo lejos, vio una silueta demasiado familiar que acababa de entrar.

¿Qué hacía aquí?

Macarena, intrigada, se disponía a acercarse, pero de repente una mano se posó en su hombro. No solo eso: quien fuera, pareció hacerlo a propósito, rozándole la piel descubierta del hombro con descaro.

Capítulo 93 1

Capítulo 93 2

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