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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 1070

—Diego, me acabo de enterar de lo de tu padre.

—Los muertos ya descansan, pero los vivos deben seguir adelante. Mis condolencias.

Zacarías hablaba con un tono tan ligero y distante, como si la muerte de Rubén Muñoz fuera solo un comentario casual sobre un suceso sin importancia.

Instintivamente, Diego apretó los puños. Miró al hombre que legalmente era su suegro, pero en ese momento, en su pecho solo ardía una rabia incontrolable; de respeto, no quedaba ni una gota.

La muerte repentina de su padre era consecuencia directa de la conferencia de prensa que había organizado Valeria.

Si ella no se hubiera empeñado en airear todas las miserias de la familia Muñoz, su padre no habría sufrido ese colapso letal.

Era imposible que Zacarías no supiera los motivos detrás de la tragedia, y aun así, su rostro no mostraba la más mínima pizca de culpa.

Finalmente, Diego estaba comprobando en carne propia lo fríos, manipuladores y despreciables que podían ser los Zaldívar.

No pudo evitar que una sonrisa amarga y cargada de desprecio asomara en sus labios:

—Tú sabes mejor que nadie por qué murió mi padre.

—¿A qué viniste? Deja de dar vueltas y dime qué quieres.

Al escuchar sus palabras, Zacarías entrecerró los ojos, dejando escapar un destello de codicia:

—El Grupo Muñoz está destruido desde adentro. Los cimientos están podridos, es imposible que se recuperen.

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