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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 1096

Poco después, Saúl se acercó a Catalina y, con un atisbo de sonrisa poco común en su rostro serio, dijo:

—Oficial, sus órdenes han sido ejecutadas. A la espera de instrucciones.

Al ver que todos estaban controlados, Catalina bajó su arma con movimientos precisos y profesionales.

Su mirada fría recorrió el rostro asustado de Valeria y dijo con voz firme:

—Usted es Valeria Zaldívar, ¿cierto?

—Hemos recibido una denuncia de que trajo a un grupo de personas para acorralar y atacar a otros, además de incitar a la destrucción del patrimonio histórico en El Paladar. Cualquiera de estos delitos es suficiente para que enfrente serias consecuencias legales.

Dicho esto, hizo un gesto a su equipo:

—Reúnan todas las pruebas y entréguenselas junto con estos individuos a las autoridades correspondientes.

Un par de hombres vestidos de civil pero con postura militar asintieron y rápidamente comenzaron a llevarse a los detenidos.

Por otro lado, Javier, al darse cuenta de que la situación se había salido de control, aprovechó el momento en que todos prestaban atención al helicóptero para escabullirse hacia el espeso bosque y observar desde ahí.

Al ver que se llevaban a Valeria y a los matones, las piernas de Javier le fallaron por el terror. Se quedó paralizado, pálido como un muerto, con los labios temblando.

Entendió que no podía quedarse ahí, así que se dio la vuelta para adentrarse en el bosque y esconderse hasta que todos se fueran.

Pero apenas dio un paso, pisó algo largo y blando...

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