En cuanto a lo que Sofía había dicho sobre el mensaje... revisó su celular con cuidado y, en efecto, no tenía ni un solo mensaje sin leer.
Mati no dejaba de vomitar la leche y solo quería que él lo cargara. Le había estado dando palmaditas en la espalda como le enseñó la niñera, así que no traía el celular a la mano.
Nadie se sabía su contraseña, era imposible que alguien hubiera tocado su celular. Seguro Sofía solo quería amarrar navajas.
Amaya se había desmayado y estaba en el hospital... con razón no le había marcado.
Diego se quedó pasmado un buen rato. Al final, no le quedó de otra más que marcarle a Marta, pero ella no se atrevió a contestar.
Sofía regresó a la sala y vio a Amaya con la mirada clavada en la pantalla de su celular, con los ojos llenos de odio.
Se acercó de prisa.
—¿Qué estás viendo? —preguntó.
En la pantalla había varias fotos de una cuenta de Instagram llamada "NocheEstrella", con el siguiente texto:
[El regalo de primer mes que su tío preparó con tanto cariño. PD: El tío consiente a Mati mucho más que su propio papá.]
Sofía le arrebató el celular y revisó las fotos una por una. La celebración del primer mes se veía espectacular; en una de las fotos, aunque no se le veía la cara al hombre que cargaba al bebé, era evidente que se trataba de Diego.
Sofía volvió a enfurecer.
—¡No manches! ¿Así que le organiza tremenda fiesta al hijo de otra, pero a su propia hija no le da nada?
La mirada de Amaya era de hielo.
—Así es.

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