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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 1125

Amaya sintió una mezcla de emociones al recibir el documento de manos de Diego.

De pronto recordó cuando, siendo una simple asistente de diseño, entró con nerviosismo al Grupo Muñoz y le entregó su primer proyecto a Diego.

Aún recordaba cómo se había sonrojado, llena de expectativas y admiración.

En aquel entonces, Diego era la figura más brillante e imponente que conocía.

También recordaba que él le había dado unas palmaditas en el hombro para animarla:

—Tu diseño es muy creativo, pero tiene varios defectos. Sigue esforzándote, sé que puedes hacerlo mejor.

Fue gracias a esas palabras que Amaya trabajó sin descanso. Quería superarse a sí misma, destacar entre todos los diseñadores del Grupo Muñoz, solo para que él la notara.

Pero el destino daba muchas vueltas.

Quién diría que los papeles se invertirían de esta manera.

Ahora ella estaba en la cima, y él era quien le presentaba un informe.

Amaya leyó el documento de principio a fin.

Tenía que admitir que, cuando Diego se enfocaba, su habilidad para los negocios y la administración superaba por mucho a la de cualquier persona.

El reporte era brillante: claro, conciso y con una gran visión. Se notaba el esfuerzo que le había puesto.

—Les explico mi plan —dijo Diego.

—Los negocios principales del Grupo Muñoz actualmente se dividen en estos tres grandes sectores. Mis planes son...

Diego fue detallando cada punto ante Amaya y Romeo.

Ambos lo escucharon en silencio, intercambiando miradas llenas de asombro.

Cuando Diego terminó, Romeo no dudó en hablar:

—Si hubieras tenido esta visión hace tres años, el Grupo Muñoz no estaría en esta situación.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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