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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 505

Por otro lado.

Lo primero que hizo Diego al llegar a casa fue buscar a Melina y a Vera.

Pero cuando las llamó, descubrió que estaban en la nueva mansión de Vera, celebrando una fiesta descontrolada.

El ruido de la música al otro lado de la línea era ensordecedor. Diego frunció el ceño, claramente disgustado.

—¿De dónde sacan ánimos para armar una fiesta? ¿Qué hay que celebrar?

La voz de Melina, sin embargo, rebosaba de una euforia desmedida.

—¡Hermano, seguro ya viste las noticias! ¡A Oro & Noche se lo llevó el diablo! ¡Esa bruja y más de diez de sus empleados están tras las rejas! ¡Clausuraron el club por completo!

—¡Liberan a mamá y a mi tía, y a esa mujer la meten presa! ¡Es justicia divina! Semejante noticia, obvio teníamos que celebrarlo a lo grande.

—¡Ven para acá, hermano! Últimamente te han hecho pasar un infierno, ¡necesitas relajarte un poco!

—¡Ah, por cierto! ¡Camilo y Axel también están aquí!

Diego estaba a punto de echarles una bronca monumental, indignado de que construyeran su felicidad sobre la desgracia de Amaya y su familia. Le parecía una bajeza.

Pero al escuchar que Camilo y Axel estaban allí, la expresión de Diego cambió sutilmente y suavizó el tono.

—De acuerdo. Diles que me esperen ahí.

Durante las últimas semanas, Diego estaba harto de sentirse acorralado y pisoteado.

La verdad era que llevaba muchísimo tiempo sin relajarse, sin sentarse a tomar un trago con sus amigos y arreglar el mundo como lo hacían antes.

No le sorprendió que Axel estuviera en la fiesta.

Después de todo, Axel nunca rompió lazos con él, y tampoco se había peleado con Melina o Vera; a fin de cuentas, crecieron juntos.

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