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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 580

—¿Quién eres? ¿Por qué hiciste esto? —gritó Amaya.

La voz del otro lado disfrutaba del terror que causaba, riendo aún más fuerte, con total descaro.

—Quién soy no importa. Lo que importa es que vayas rezando para que tu amigo no se desangre antes de llegar al hospital.

—Oh, y por cierto, dile a tus otros amiguitos que miren a ambos lados de la calle. ¿Quién será el próximo en tener tan mala suerte? ¡Qué emoción! ¡Jajaja!

El hombre colgó de golpe, dejando solo el pitido muerto en la línea.

Amaya empezó a temblar sin control. Levantó un rostro blanco como el papel hacia Sofía, Romeo y Marcos.

—Amaya, ¿quién era? ¿Le pasó algo a Camilo? —preguntó Sofía, aterrada al ver la expresión de su amiga.

Amaya respiró hondo, luchando contra las náuseas del pánico.

—Era un hombre… me dijo que Camilo sufrió un accidente automovilístico. Una carambola.

—¡¿Qué?! —exclamaron los tres al unísono.

—Y… —Amaya hizo una pausa, con los ojos desorbitados por el miedo—. Dijo que era culpa mía. Que les dijera a ustedes que se alejaran de mí, o serían los próximos.

Sofía se puso de pie de un salto.

—¡Quién se cree este infeliz! ¡Estamos en un estado de derecho! ¡No nos va a asustar con amenazas baratas!

—Amaya, no tengas miedo. No me importa quién sea este imbécil, nosotros no te vamos a dejar sola. ¡Nunca!

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