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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1743

—Ejem... es que he estado con demasiadas cosas en la cabeza.

En el fondo, Cecilia pensaba que no era solo culpa suya. ¡A la mismísima señora Ruiz tampoco se le había cruzado por la cabeza llamar a su sobrina nieta!

Pero decidió no echarle la culpa a Paloma y fingió que simplemente se le había pasado.

—Es porque tu tía abuela va a quedarse bastante tiempo en Viento Claro esta vez, así que pensé en invitarte a pasar el rato el fin de semana.

Cecilia inventó una excusa rápidamente para suavizar las cosas.

A Martina no le importó demasiado.

—Aceptaré esa excusa, pero sí o sí voy a comer con ustedes. ¿Dónde se está quedando mi tía abuela? ¿En tu departamento?

Martina ya había tomado una decisión: iría a buscar a su tía abuela para que le diera clases particulares.

¿Acaso eso no era mil veces mejor que encerrarse a leer en la biblioteca?

—Sí, ¿quieres ir a hacerle compañía? —preguntó Cecilia al ver su entusiasmo.

Martina aceptó sin dudarlo.

—Entonces me voy contigo ahora mismo.

Pero Cecilia le explicó que aún no podía irse.

—De acuerdo, iré a buscarla yo sola. Tú haz lo tuyo —dijo Martina y se marchó.

Cecilia la dejó ir y se dirigió a su cita con Blas.

Habían quedado en encontrarse en una cafetería cerca de la universidad.

El lugar tenía un ambiente agradable y los precios no eran exagerados.

Cecilia, que no tenía ninguna intención de aprovecharse, solo pidió una limonada.

—Cecilia, no tienes que ahorrarme dinero. ¡Pide lo que quieras!

Que ella pidiera una simple limonada lo hacía sentir como si pareciera tacaño.

Blas siempre había creído que para pescar un pez gordo, había que invertir buena carnada.

Normalmente, era muy generoso con Aurora y siempre le compraba frapuccinos caros o bebidas dulces.

¿Acaso no era eso lo que a las chicas les encantaba?

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