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De Esposa Desechable a Cirujana Renacida romance Capítulo 491

Belén, al oír a Tobías, tiró de su brazo y le dijo en voz baja:

—Tobías, yo puedo donar. Si vas al banco de sangre, va a tomar tiempo.

Él la miró con el rostro endurecido.

—Ya has hecho suficiente por mí. No quiero que sufras más dolor. Digas lo que digas, no dejaré que dones sangre.

—Esto es un asunto de vida o muerte, Tobías. No te pongas así —insistió ella, frunciendo el ceño.

Tobías la ignoró y se dirigió a Hugo.

—Cuídala.

Dicho esto, se fue a grandes zancadas.

Belén, al ver su determinación, no dijo nada más.

Poco después de que Tobías se fuera, una enfermera llegó con una bolsa de sangre que habían conseguido de emergencia. Belén iba a llamarlo para que regresara, pero Hugo la detuvo.

—Las reservas de tipo A están bajas. Aunque hayan conseguido esta bolsa, con el estado de la señora, es probable que necesite otra transfusión. Es mejor que vaya y done.

Belén lo pensó un momento.

—Tienes razón.

Hugo no se equivocaba; Gabriela seguramente necesitaría más sangre.

Poco después, Tobías regresó. Belén lo vio salir del elevador, luciendo agotado y con el rostro pálido como el papel. Caminaba de forma inestable. Ella se acercó rápidamente para sostenerlo.

—¿Estás bien?

Tobías acababa de donar mucha sangre y se había mantenido en pie a pura fuerza de voluntad. Si iba a caer, tenía que ser en los brazos de Belén. En el momento en que ella lo sostuvo, no pudo más y todo su cuerpo se apoyó en ella.

Belén lo sujetó con ambas manos para evitar que cayera. Con la mayor parte de su peso sobre ella, Tobías se acercó y le susurró al oído:

—Belén, ¿qué voy a hacer?

Capítulo 491 1

Capítulo 491 2

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