Tras leer nuevamente la notificación Adrián leyó el documento nuevamente antes de llamar al abogado. Los sellos, los números de referencia y la firma parecían auténticos, pero la instrucción contradecía cada condición establecida durante la evaluación. Victoria permaneció junto a él, tratando de ignorar el temor que le provocaba imaginar a los niños dentro de un edificio donde no podrían alcanzarlos.
—No responderemos hasta verificarlo —decidió Adrián.
—¿Y si negarnos afecta el proceso?
—Cooperar no significa obedecer cualquier documento que llegue a la casa.
Victoria sabía que tenía razón, aunque también conocía el impulso de Adrián por enfrentarse a cualquier amenaza antes de comprenderla. Apoyó una mano sobre el sobre para impedir que él lo entregara al jefe de seguridad.
—Primero los abogados, después la embajada y al final seguridad. Necesitamos saber qué es antes de reaccionar.
Adrián observó su mano y después asintió. Años atrás habría dado órdenes sin escucharla, convencido de que su capacidad para actuar justificaba decidir por todos. Ahora tomó el teléfono y pidió una videollamada con el equipo legal mientras Victoria llevaba a los niños a la biblioteca.
Camille advirtió la tensión de inmediato.
—¿Pasó algo con los evaluadores?
Victoria se sentó junto a ella, consciente de que mentir solo conseguiría que la niña imaginara algo peor.
—Llegó una solicitud que no esperábamos y estamos comprobando si es auténtica.
—¿Quieren llevarnos a otro sitio?
Mathis dejó de dibujar. Victoria habría deseado negar cualquier riesgo, pero no quería construir su confianza sobre una certeza que todavía no tenía.
—El documento dice que deben entrevistarlos en la embajada, aunque nadie saldrá de esta casa hasta que sepamos quién lo envió.
Camille enderezó la espalda como si ya estuviera preparándose para defender a su hermano.
—Puedo hablar con ellos, pero Mathis no irá solo.
—Ninguno de ustedes irá sin nosotros —respondió Victoria—. Ser valiente no significa aceptar algo que no parece correcto.
Adrián regresó acompañado por el abogado principal. Se arrodilló junto a Mathis, quien sostenía el lápiz con demasiada fuerza.
—Estamos verificando el sobre —le explicó—. Hasta entonces, sus planes no cambiarán.
—¿Y después?
—Después les diremos lo que sepamos, aunque la respuesta no sea sencilla.
La franqueza pareció tranquilizarlo más que una explicación elaborada. Mathis volvió al dibujo, aunque dejó una mano sobre la falda de Victoria.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....