Unos segundos después, la melodía cobró forma. Era una tonada conocida, y el gesto de los jueces, concursantes y público cambió al instante.
Los demás participantes, entre asombro y desconcierto, miraban con cautela a Romina, tratando de descifrar su reacción.
Romina estaba sentada justo al centro de la primera fila; desde su lugar, la mayoría solo alcanzaba a ver la parte de atrás de su cabeza.
Antes de la competencia no se revelaban las piezas que cada participante tocaría. Era la primera vez que todos se enteraban de la elección de Gisela.
La pieza que Gisela interpretaba al piano era, sin lugar a dudas, “Amor de Amor”, la composición de Romina.
¿Pero cómo era posible que Gisela estuviera tocando una pieza compuesta por Romina?
¿Acaso no se llevaban mal?
Y aun así, Gisela la tocaba ahí, delante de Romina y de todos…
Mientras Gisela, en el escenario, se sumergía por completo en la melodía, el público mostraba expresiones de todo tipo.
Los jueces y participantes, por tratarse de una competencia, se esforzaban en mantener la compostura, pero entre los fans de Romina había quien ya murmuraba con rabia en voz baja.
—Gisela ya no tiene vergüenza, ¿cómo se atreve a tocar la pieza de Romina? Ni siquiera está a su nivel, ¿quién se cree?
—Las piezas de Romina no las puede tocar cualquier persona, solo está haciendo el ridículo, mejor que se baje ya.
—Seguro Romina está muy dolida, tanto que le costó componer esa música para que venga alguien a ensuciarla.
—¿Será que Gisela no puede crear nada por sí misma? Ve que las piezas de Romina son buenas y por eso las usa. Al menos reconoce lo que vale.
—¿Y qué? Con la habilidad de Gisela ni de chiste va a poder con “Amor de Amor”, al final Romina va a dejarla en ridículo.
—Me acuerdo que Gisela fue la que dijo que esa pieza era un plagio, ¿y ahora la usa en el concurso? Qué descaro.
Al escuchar el inicio de esa melodía tan familiar, la sonrisa en el rostro de Romina titubeó, y su mirada se volvió mucho más intensa.
Observaba a Gisela junto al piano, y una duda comenzó a instalarse en su cabeza.
¿De verdad era “Amor de Amor”?
La pieza apenas había empezado, pero era claro que tenía rasgos inconfundibles de su composición.
Pero…
Romina apretó la tela de su falda sobre las rodillas.
En realidad, solo ella y Gisela sabían que había otra posibilidad.
Podía ser “Anhelo”, la pieza de Paloma.
Gisela había sido tan tajante en el pasado, la expuso públicamente acusándola de copiar. ¿Cómo iba a tocar ahora esa pieza?


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