Entrar Via

Después de que mi Esposo me Lanzó de un Acantilado, Regresé para Destruirlo Todo romance Capítulo 54

La víspera del desfile, Camelia organizó un pequeño cóctel de prensa en el showroom de la empresa.

Era su momento de brillar, de presentarse ante el mundo como la nueva visionaria de la moda.

Estaba radiante, enfundada en un vestido dorado que gritaba “miradme”. Su arrogancia llenaba la sala, era casi un perfume más, mezclado con el champán caro y las flores frescas.

Thaís estaba allí, por supuesto. A petición de Liam, que quería proyectar una imagen de “unidad familiar y profesional”.

Ella se mantuvo en un segundo plano, vestida con un sencillo traje de lino blanco, su rostro mostrando una expresión de dulce y distante confusión. Era la sombra perfecta para el sol cegador de Camelia.

Los periodistas rodeaban a Camelia como abejas a una flor.

—Señorita Rodríguez —dijo un periodista de una conocida revista—, se rumorea que el diseño del bolso “Renacer” es revolucionario. ¿Qué puede contarnos?

Camelia soltó una risa ensayada.

—No me gusta la palabra revolucionario. Prefiero decir… evolutivo. He tomado la tradición de Monteverde Lux y la he llevado al siguiente nivel. El asa de resina, por ejemplo, no es solo un elemento estético. Es una declaración de principios.

Hablaba con frases grandilocuentes que había memorizado de algún libro de marketing.

—Es la fusión perfecta entre la artesanía clásica y la tecnología de materiales más avanzada. Es un bolso diseñado para la mujer moderna: bello, pero increíblemente resistente.

Thaís, desde su rincón, tuvo que reprimir una sonrisa. Resistente. La ironía era deliciosa.

Valentina Ferrer, la bloguera, se abrió paso entre la multitud.

—Valentina, querida —la saludó Camelia, reconociendo a la periodista más importante de la sala.

Camelia, ajena a este intercambio silencioso, continuó con su discurso.

—Esta colección no es solo sobre bolsos. Es sobre el renacimiento de una marca. Mi renacimiento como diseñadora.

Se pavoneaba, recibiendo los flashes de las cámaras, embriagada de su propio ego.

Thaís tomó un sorbo de agua.

Disfruta de tu momento, Camelia, pensó.

Porque será el último que tengas.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Después de que mi Esposo me Lanzó de un Acantilado, Regresé para Destruirlo Todo