Capítulo 280 Alexis arrojó a Vanessa sobre la cama.
Ella lo miró con los ojos adormilados, débil.
—¿Por qué me haces esto?
Alexis se inclinó sobre ella.
Apoyó las manos a ambos lados de su cuerpo y le rozó la cara con los dedos.
—Nosotros nos amamos, ¿no es asi?
Sonrió con malicia satisfecha.
—Antes siempre me preguntabas por qué no te besaba ni te tocaba. Ahora que te toco, ¿no estás contenta? Me amaste durante tantos años.
Deberías estar esperando este momento, ¿no es así?
Extendió la mano para desabrocharle el pantalón.
Vanessa le sujetó la mano para detenerlo.
—Eso fue antes. Ahora me estás forzando; eso es un delito.
—Sé que todavía estás enojada conmigo por haberte dejado de lado por Nati en ese entonces.
Vanessa, empecemos bien. Después de esta noche serás mía, y yo seré tuyo...
Alexis la contempló, su cara pálida y encendida, atraído por esa imagen suya tan seductora.
No había manera de negarlo.
Vanessa era atractiva.
Su piel era tan blanca que casi brillaba en la penumbra, y eso no hacía más que alimentar los pensamientos que lo consumían.
En esos cinco años, nunca había reparado en la mujer que tenía a su lado.
Menos mal que todavía no era tarde.
Dicho eso, Alexis bajó la cabeza para besarla.
Pero Vanessa lo esquivó, asqueada.
La cercanía que una vez había anhelado ahora no le dejaba más que aversión.
—¡No me toques! Si me tocas, no te perdonaré en la vida. —Vanessa apretó la mandíbula; en su voz asomó una sequedad y una firmeza que Alexis no supo notar.
Alexis ya estaba dominado por el deseo e intentó ir más lejos.
Vanessa miró hacia la puerta.
¿Por qué tardaban tanto en llegar?
Con calma fue deteniéndolo, protegiéndose, sin dejar que la tocara.

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