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El Arquitecto De Mi Refugio romance Capítulo 348

Fuera de la habitación sonó de pronto un tono de celular familiar. Enseguida, Rafael abrió la puerta y entró.

Traía un traje impecable, su figura alta y erguida, y esa cara que nunca dejaba de fascinarla.

—Llegaste.

Vanessa fue a recibirlo a paso rápido. No olía a alcohol. Un tenue aroma de perfume de mujer le llegó a la nariz, y le resultó vagamente familiar.

—¿Mi esposa está despierta tan tarde, esperándome? —Rafael se inclinó y le dio un beso breve en los labios.

Al acercarse, el perfume se volvió más intenso y reconocible, pero no lograba recordar dónde lo había olido antes.

—¿Me estás siendo infiel? —Vanessa lo miró con dureza.

—¿Mi esposa me está poniendo a prueba a propósito? ¿Así nada más me acusa de infiel? —Rafael puso cara de inocente.

—No intentes negarlo, puedo olfatearlo. Hueles a perfume de mujer —dijo ella con aspereza.

Rafael no desvió la mirada ni un instante, y con un brillo de admiración en los ojos respondió:

—Nada se te escapa. Tuve una cena de negocios y sí, hubo una mujer que intentó lanzarse a mis brazos. Pero no acepté. No dejé que ninguna otra mujer se me acercara ni un milímetro.

Vanessa lo escudriñó unos segundos, consciente de que él no era alguien que se rebajara a mentir. Se rio entre dientes.

—Yo no dije nada. Tuviste compromisos y seguro estás cansado, ve a bañarte y a descansar.

—Menos mal que nada se te escapa, cariño —dijo Rafael con media sonrisa.

—Exagerado.

Vanessa lo apuró para que fuera a bañarse. Él accedió y de pronto añadió con voz suave:

—Ah, por cierto, pasado mañana tenemos que ir a la residencia de los Cisneros a cenar, y de paso presentarles formalmente nuestra relación.

Vanessa no se sorprendió. Antes de la fiesta de presentación, era lógico reunirse primero con la familia. No le veía ningún problema, así que aceptó.

—Está bien.

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