Capítulo 449
A Vanessa le pareció demasiado inesperado verlo ahí. Incluso el hecho de que él mismo se encargara de asear a su abuelo. Por lo que veía, acababa de terminar.
—Voy a guardar las cosas, espérame —dijo Rafael, y recogió todo para llevarlo al baño.
Sintió una tormenta de emociones. Si entre ellos no hubiera ocurrido aquello, cualquier mujer se habría conmovido hasta las lágrimas con un gesto así.
—El médico dijo que conviene conversar con él cada vez que se pueda, ayuda a que despierte.
Rafael regresó a su lado mientras se bajaba las mangas.
—Rafael...
Vanessa, de pie a los pies de la cama, tenía la mirada fija en su abuelo.
Él se detuvo y tardó en alzar los párpados para mirarla de reojo.
—¿Qué sucede?
Vanessa suspiró y caminó hacia la salida.
—Ven un momento.
La expresión de Rafael se agravó de manera imperceptible. Terminó de acomodarse las mangas, libró una batalla interna y recién entonces salió.
Llevaba un gesto relajado y le habló con preocupación:
—Te veo un poco demacrada, ¿no estarás demasiado cansada? Estos dos días tomaste las riendas del grupo, debes de tener mucho por solucionar. Del abuelo me encargo yo, conseguiré a alguien que lo cuide, no te preocupes tanto.
Lo organizaba todo con detalle, con esa voz suya, cálida como siempre.
A Vanessa se le encogió el corazón, con una amargura que no podía soportar. Odiaba esa sensación de tortura lenta, como una herida que no terminaba de cerrar. Después de lo que pasó, habría sido mejor un corte limpio, no esto: que apareciera frente a ella en todo momento, recordándole lo que pasó.
—De ahora en adelante, no vengas más. — Vanessa apretó el puño y habló con voz apagada.
A él le cambió un poco la expresión, pero hizo como si no hubiera oído.
—Cuando tenga tiempo vendré más seguido a hacerle compañía y a hablarle, ojalá se recupere cuanto antes.
Vanessa no quería perder la paciencia, pero no pudo contenerse.
—Te dije que no vengas.
Ya no pudo fingir que no escuchaba.
—Vanessa, este no es momento para necedades.
¿Acaso no quieres que tu abuelo despierte pronto?
Su tono se volvió un poco más serio.
—Voy a venir a hablarle. Todo lo que dijiste, yo lo voy a hacer. Además, va a venir alguien para cuidarlo, no necesitas preocuparte. Si sigues haciendo estas cosas, lo traslado a otro hospital.
Él guardó silencio. Una arruga profunda se marcó entre sus cejas.
—Te vi, estoy junto a tu lugar de estacionamiento. Ven para acá.
Colgó.
En los ojos de Rafael asomó la curiosidad. Sabía que Sergio no era del tipo que tomaba la iniciativa. Que ahora lo buscara por su cuenta significaba, con toda probabilidad, que algo había pasado.
Llegó pronto al estacionamiento. Desde lejos, lo vio parado junto al auto. Vestía un traje blanco y, bajo la luz del atardecer, resaltaba con una elegancia luminosa.
Apuró el paso, pensando que el asunto tenía que ver con Roberto.
—No me digas que al señor le pasó algo.
Rafael mantenía un gesto tenso, con curiosidad oculta en la profundidad de los ojos.
Sergio le lanzó una mirada.
—Tiene que ver con tu esposa.
Rafael se puso serio.
—¿Qué pasa con ella?
—¿Qué clase de negocios turbios hicieron ustedes los Cisneros a espaldas de todo mundo?
—Sergio lo miró fijamente, y sus palabras cayeron como bomba.
Vanessa, en la habitación, acompañaba a Roberto. Tal como el médico había dicho: había que hablarle, darle masajes, activar y relajar los músculos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....