Capítulo 490
Era plena temporada de toronja, y los días de fiesta estaban a la vuelta de la esquina. La toronja, dulce y jugosa, se vendía por todas las calles. La habitación del hospital estaba impregnada del aroma fresco y reconfortante de la toronja. Bianca sonrió con picardía.
-Una servidora tiene este único pasatiempо, у tú me lo arruinas. No me dejas conservar ni un poco de orgullo.
Vanessa peló la cáscara, sacó la pulpa y se la pasó.
-Bueno, ¿hubo avances?
-Conseguí el número personal del doctor Villalobos; es prácticamente como si lo hubiera agregado a su cuenta. ¿No te parece un gran avance?
-¿Ya lo agregaste?
-No.
-¿Eh?
Bianca puso cara de derrota y, con una sonrisa tensa, dijo:
-Le mandé la solicitud de contacto hace dos días y todavía no la acepta.
Pufff.
Vanessa no aguantó la risa y negó resignada.
-Qué raro, esta no eres tú. Antes, en cuanto no podías conquistar a alguien, cambiabas de objetivo sin pensarlo.
-Es que es doctor, y con esa bata...
Bianca arqueó una ceja con malicia.
-Es desafiante y además excitante.
Vanessa rio.
-Quién como tú.
Bianca insistió, tercа:
-¿Qué? ¿Apuestas algo a que tarde o temprano lo llevo a la cama?
A Vanessa no le gustaba que se apostara con los sentimientos. Estiró la mano y le pellizcó el mentón.
Bianca le tomó la mano y le dio unas palmaditas, sin decir más. Vanessa se quedó un rato con ella antes de irse. Se dispuso a ir al edificio de al lado a ver a su abuelo.
Apenas llegó al ascensor, una figura se acercó de pronto con una presencia avasalladora que la hizo sentir como si el aire mismo se hubiera congelado; se tensó y volteó la cara. Al ver ese rostro firme, de gesto intimidante, contuvo la respiración.
-Señor Zárate.
Vanessa lo saludó sin pensar. Rodrigo tenía las manos metidas en los bolsillos del pantalón, encarándola de frente. La actitud despreocupada y desenfadada de siempre se había esfumado; en su lugar había una frialdad pura.
-¿La señorita León sabe por qué estoy aquí?
Rodrigo curvó los labios. La presión que emanaba de él era sombría y opresiva. A Vanessa se le vino a la mente la imagen de Camila con la cara llena de esquirlas de vidrio la noche anterior, y tragó saliva por instinto; respondió con frialdad:
-Los asuntos del señor Zárate nunca me han interesado, así que tampoco me interesa saber por qué está aquí.
En cuanto terminó la frase, las puertas del ascensor se abrieron. Vanessa levantó el pie para entrar, pero a sus espaldas lo escuchó decir con voz amenazante:
-La amiga de la señorita León parece estar internada aquí, ¿no? Dígame, en este hospital hay bastantes accidentes médicos... ¿no le preocupa que le pase algo?
Vanessa se estremeció. Abrió los ojos como platos y se volvió hacia Rodrigo, furiosa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....