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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 559

Capítulo 559

Tras la interrupción, Yolanda tomó el celular, miró la pantalla y frunció apenas el ceño. No sabía si contestar o no.

Al ver que Yolanda contestaba, Vanessa pensó a toda velocidad y se lanzó contra ella.

-¡Yolanda! ¡Dilo! ¿Fueron ustedes o no los que mataron a mi papá?

El golpe fue tan fuerte que Yolanda no alcanzó a reaccionar y el celular se le cayó al suelo.

Vanessa lo pisó varias veces con todas sus fuerzas y el timbre se cortó.

-¡Maldita perra! ¿Te volviste loca?

Yolanda empujó a Vanessa con fuerza y recogió el celular. Por suerte, Vanessa solo se tambaleó unos pasos, sin caer.

Aunque todo esto era parte de su plan, ideado justamente para que lo confesaran ellos mismos, Vanessa recordó a su padre postrado en la cama del hospital, cada día más demacrado, torturado hasta quedar irreconocible.

Aun así, él creía que era una enfermedad y,

aferrado a un hilo de esperanza, colaboraba con el tratamiento. ¡Pero ellos lo único que querían era que muriera! Los médicos lo sometían a una quimioterapia inútil y los efectos secundarios le hicieron perder todo el cabello.

Después se le hundieron las mejillas y las cuencas de los ojos, y los dolores en todo el cuerpo lo atormentaban día y noche.

Los recuerdos del pasado la atravesaban como una navaja; el odio le humedeció los ojos y la furia la desbordó.

-¿Cómo murió mi papá en realidad? ¡Dilo! No se atreven, ¿o sí? ¿Tienen miedo de que mi papá venga a cobrarles la vida? ¡En serio debería matarlos!

Cuando Yolanda vio la pantalla del celular hecha añicos por las pisadas, se enfureció. Apretando los dientes de rabia, dijo:

-Así es, ¿y qué si lo planeamos todo para matar a tu papá? ¿Y qué si fui yo quien lo envenenó y quien le ordenó a Octavio alterar sus resultados médicos?

-Lo único que queríamos era acabar con él. Una vez muerto, todo pasaría a nuestras manos por

sí solo.

-Sobrestimas demasiado a esta perra. Aunque en serio haya puesto un sistema de alarma, ¿podía adivinar que nosotros la atraparíamos?

-Pequeña perra, escúchame bien. ¿Sabes por qué teníamos que matar a Francisco? Porque solo con él muerto tendríamos la oportunidad de transferir los mil millones de dólares de inversión que había en sus cuentas.

Cristóbal soltó una carcajada triunfal, taimado y arrogante. Acto seguido, contó con lujo de detalles todo lo relacionado con el asesinato del padre de Vanessa cinco años atrás.

Resultó que Cristóbal, gracias a que Yolanda le abrió la puerta y los presentó, se acercó a Francisco para asociarse con él. Con el pretexto de desarrollar chips y apoyándose en su relación con Yolanda, logró ganarse la confianza de Francisco.

Francisco volcó toda su energía en la investigación y transfirió mil millones de dólares de su cuenta al proyecto.

Lo que no esperaba era que Cristóbal se dejara

cegar por el dinero y que, en complicidad con Bernardo, se apropiara de esos mil millones de dólares del proyecto.

Yolanda, al ver que Alexis y Vanessa ya habían firmado el compromiso matrimonial, pensó que bastaba con que Francisco muriera para que, con el tiempo, todo el Grupo León cayera en manos de Alexis. Así, urdió un plan perverso y sobornó al entonces secretario de Francisco para que cada día le pusiera veneno en el agua.

Al final, el exceso de talio en el organismo de Francisco le provocó una insuficiencia renal aguda. Cuando lo internaron, Yolanda volvió a sobornar a Octavio para que falsificara el expediente, y lo hizo todo sin que nadie sospechara.

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