Capítulo 615
Édgar se enfureció y la señaló con el dedo.
—No cantes victoria. Sin Grupo Firax, ya quiero ver cómo una mocosa como tú maneja un gigante como Grupo León.
Rafael, que se había mantenido frente a ella para protegerla, respondió con desprecio:
—Padre, no tengo ninguna intención de terminar la colaboración con Grupo León.
—¡Soy tu padre! Aunque seas tú quien tiene el poder en el corporativo, ¿vas a desobedecerme?
Édgar siempre había considerado a Rafael un hombre sereno y ponderado, que ponía el bien común por encima de todo. Pero últimamente Rafael ignoraba los intereses de Grupo Firax, y eso ya lo tenía harto.
—La colaboración entre las dos empresas siempre ha sido provechosa. No dejes que un rencor personal te haga interferir tanto en las decisiones. Y además, nadie puede cambiar lo que ya decidí. —El tono de Rafael no admitía respuesta.
Con porte erguido y distinguido, se veía imponente. Vanessa se quedó pasmada un instante; la firmeza con que él la elegía la conmovía hasta dejarla sin palabras. Alexis tenía mala cara; aunque hacía tiempo que había aceptado que estuvieran casados, lo que más quería era separarlos.
A Édgar se le crispó la cara de furia.
—Bien. Muy bien. Pero no lo olvides. Soy tu padre y tengo derecho a meterme en cualquier decisión tuya. Y más todavía cuando ella le hizo daño a tu madre. Te advierto que, mientras yo viva, jamás aceptaré a esta mujer.
Rafael mantuvo la expresión fría, sin dejar entrever cambio alguno en su ánimo, pero su presencia volvió tenso el ambiente.
Los demás lo observaban sin atreverse a decir nada; solo pensaban que la relación entre Grupo León y Grupo Firax estaba llegando a su fin.
Por más que a Rafael lo llamaran el diablo en persona, esta vez quien estaba molesto con Vanessa era Édgar, su padre. Aunque quisiera ayudarla, no podía desobedecer a su padre.
—Felicidades. Conseguiste el terreno que

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