Capítulo 631
A Vanessa se le aceleró el corazón. Incluso podía percibir claramente el miedo y la inquietud de Rafael. Había muchas cosas que no sabía cómo decir, pero todo lo que él había hecho por ella se le quedaba grabado.
Sin decir nada, alzó los brazos y abrazó a Rafael.
Rafael bajó la cabeza y, conmovido, le besó la coronilla mientras la estrechaba con fuerza.
—Vanessa, todo va a salir bien. Confía en mí, ¿sí? Confía en mí.
Rafael le hablaba en voz baja, cálida y grave, mientras la besaba en la coronilla.
—Está bien.
No tenía cómo rechazarlo, y tampoco quería hacerlo, así que dejó que se quedara sin oponerse. Ni siquiera supo cómo pasaron esa noche.
Al despertar al día siguiente, Rafael volvió a hacer lo mismo que el día anterior. Se metió a la cocina y preparó el desayuno que a ella le gustaba.
A Vanessa le encantaban los días en que lo tenía a su lado; la hacían sentirse acompañada y tranquila. Muy temprano, volvió a la empresa.
Las noticias y las redes sociales estaban llenas de lo ocurrido el día anterior. Se habían llevado a su tío para investigarlo.
Incluso había quienes distorsionaban la versión de los hechos a propósito y aseguraban que Vanessa había derrotado a los Cisneros y se había quedado con los derechos de construcción de ese terreno clave mediante métodos turbios.
A Vanessa ya hacía rato que esos comentarios malintencionados habían dejado de importarle.
Bianca no lo tomó así. Temía que aquello la afectara, así que la llamó temprano para ver cómo estaba. Vanessa le contó todo lo que había pasado desde el principio para que Bianca no se preocupara.
Bianca, atónita e indignada, dijo: —¿Así que todo esto fue obra de Édgar, que mandó a otros? No le importa recurrir a estos métodos con tal de obligarte a separarte de Rafael y a ceder el terreno. ¡Es un descarado sin
remedio!
Con solo pensarlo, se indignaba por la injusticia que estaban cometiendo contra Vanessa, y se desahogó con otra tanda de insultos.
—¡Maldito viejo! ¡Ojalá Rafael corte con ese par de sinvergüenzas!
Vanessa estaba mucho más tranquila; por mucho que se enojara, no arreglaría nada. Hasta podía empeorar las cosas. No insistió en el tema.
Bianca no colgó hasta que Vanessa se lo prometió. Quien ese día le quitó el yeso a Bianca fue Sergio. Seguía con su bata blanca y esa concentración suya le daba un aire muy atractivo, casi seductor.
Sobre todo porque parecía tranquilo y reservado, y su voz era suave y agradable, lo suficiente para alimentar la fantasía de cualquier chica.
Lástima que solo podía mirarlo, nunca tocarlo.
—Aunque ya te quité el yeso, tienes que evitar hacer ejercicio. Estos días sigue cuidándote en casa y, de a poco, puedes empezar a caminar...
Sergio se mantenía profesional y guardaba con ella la distancia entre médico y paciente. Bianca aceptó enseguida.
—Entendido. ¿Algo más?
—Nada en especial. Solo cuídate.
—Está bien.
Sergio levantó la mirada, como si le sorprendiera que ese día estuviera tan obediente. Mientras estuvo hospitalizada y en los días posteriores al alta, siempre le decía alguna que otra frase coqueta.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Me pueden decir en qué momento se aman felices Vanessa y Rafael? Ya estoy aburrida de leer lo mismo...
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....