Entrar Via

El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 829

Las pupilas de Rafael se contrajeron y, por un instante, algo cambió en su mirada.

—No te preocupes por eso, ve a casa.

Rafael le pellizcó la nariz a Vanessa y le sonrió con cariño, como si nada de lo ocurrido unos momentos antes lo hubiera afectado.

Vanessa asintió sin protestar y se dirigió al edificio. Rafael esperó a que Vanessa entrara al edificio y solo entonces subió al auto y se fue.

—Señor Cisneros, ¿volvemos a la empresa? —preguntó Ricardo.

—Sí.

Rafael se recostó en el asiento con la expresión tensa. La ternura que acababa de mostrarle a Vanessa había desaparecido.

Ricardo se incorporó al tránsito y continuó con el informe:

—Ya di las órdenes tal como estaba previsto. A estas alturas, la operación debe de haber comenzado.

Rafael se limitó a murmurar una respuesta. No dejaba traslucir ninguna emoción, pero la tensión que irradiaba resultaba opresiva. Poco después, Antonio llamó para informarse sobre las noticias de la mañana y la situación de la bolsa.

—Lo de mi madre ya está resuelto —dijo Rafael para tranquilizarlo—. No te preocupes; cuida tu salud. La caída de la bolsa estaba prevista, pero la situación sigue bajo control.

Al escuchar el tono indiferente de Rafael, Antonio suspiró hondo:

—Confío en ti. Estos días hay mucho trabajo en la compañía, así que tendrás que esforzarte. Después de hacer algo semejante, tu madre todavía tuvo el descaro de fugarse de la cárcel. No tiene escrúpulos. Me alegra que hayas antepuesto el deber a la familia. Haz lo que debas; tienes todo mi apoyo.

Continuó:

—Y en cuanto a tu padre... En todos estos años tampoco cumplió con sus responsabilidades como padre. Ya estoy viejo y ya no puedo seguir ocupándome de todo. Lo único que quiero es que tú y Vanessa estén bien.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)