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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 915

Las palabras de Vanessa conmovieron a Rafael. Entonces entendió por qué Vanessa se empeñó en llevarlo a aquel lugar ese día.

—Así que mi esposa me está declarando su amor. Pues acepto. —Rafael la miró con ternura y le sonrió.

No cabía en sí de alegría. Vanessa ni siquiera le habló de amor; sus promesas eran más que suficientes.

Después de amarla en secreto durante cinco años, por fin recibió la respuesta que esperaba. Vanessa terminó por corresponderle. Pagó la cuenta y se fue con Rafael.

No subieron enseguida al auto, sino que caminaron por el sendero adoquinado rumbo a la universidad. Iban tomados de la mano.

Ya era de noche.

Faltaba poco para enero y en Cartaluz ya hacía bastante frío. Caminaron en silencio y aquel momento fue hermoso.

—Todavía recuerdo que, cuando entré a la universidad, se hablaba mucho de ti. A muchas estudiantes les gustabas.

—Eras su príncipe azul; les gustaban los guapos...

—¿Y a ti? ¿Por qué no te gustaba?

Vanessa se quedó sin respuesta.

¿Por qué no le gustaba?

Porque entonces confundió la identidad de quien le había salvado la vida, se enamoró de quien no debía e inició una relación con él.

De hecho, en aquel tiempo Rafael le caía bastante mal.

—Porque casi no te conocía.

—¿No me conocías? Te conozco desde que tenías doce años.

¿Cómo iba a admitir que había estado ciega?

Eso dejaría en evidencia su pésimo gusto. Tiró de Rafael para que siguiera andando y aceleró el paso en silencio. La luz de la luna alargó sus sombras sobre el camino.

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