Pero Viviana dijo que, por ahora, no había nada concreto, aunque últimamente Cristina y Gregorio estaban muy cercanos; aunque, a decir verdad, siempre habían sido así.
—Estefanía, le pedí que siga buscando pistas. ¿Nos esperamos un poco más? —dijo Viviana al otro lado de la línea.
—Gracias, Viviana. Por cierto, te traje un regalo, pero aún no he tenido tiempo de dártelo. En unos días nos vemos y te lo entrego —respondió Estefanía, resignada a seguir esperando. Esperaba noticias de Viviana y también de la policía.
Gilberto le insistía en que debía dormir y descansar, pero ¿cómo iba a lograrlo?
Se recostó en la cama y apagó la luz. Aunque intentó hacerle caso a Gilberto y no pensar en nada, su mente era puro estruendo, como si dentro de su cabeza retumbara un trueno interminable.
Su cuerpo ya estaba agotado al extremo. Intentó cerrar los ojos, buscando dormir un poco y recuperar fuerzas, pero apenas el sueño comenzaba a envolverla, la invadían pesadillas. Soñaba con la cara de su abuelita, escuchaba su voz llamándola: “Fani, Fani, ayúdame”.
Despertaba de golpe con el corazón a punto de estallar.
En sus sueños, la abuelita estaba tan delgada que sus rasgos se veían deformados, vestía ropa azul, encorvada, murmurando súplicas en su dirección.
Todo era tan nítido.
Jamás había soñado con alguien de manera tan real; podía distinguir cada arruga de su cara, cada cabello blanco en su cabeza.
Era tan vívido, que hasta en sueños sentía el corazón hecho trizas.
Al despertar, Estefanía se apretaba el pecho y, en la penumbra, soltaba lágrimas en silencio: “Abuelita, ¿dónde estás?”.
Pasó así la noche, entre insomnio y sueños repetidos, flotando en un mar de angustia. Siempre el mismo cuadro, una y otra vez, hasta llegar a pensar que, quizá, su abuelita sí estaba viviendo todo eso que veía en sus sueños.
Y, de pronto, en la mañana, sucedió lo inesperado: le llegó un mensaje.
Un número desconocido pidió agregarla como contacto. La nota decía: [¿Quieres saber dónde está tu abuelita?]
El cansancio desapareció de golpe. Sin dudarlo, aceptó y enseguida escribió: [¿Dónde está mi abuelita? ¿Quién eres?]
La otra persona no contestó de inmediato, sólo envió un video.
Estefanía lo abrió y casi se desmorona.
En el video, la abuelita aparecía en una habitación oscura y destartalada, acostada de lado en una cama negra, encorvada, tan flaca que parecía una rama seca. ¡¿Cuánto tiempo había pasado para que, de tener sólo unos cuantos cabellos plateados, ahora casi toda su cabeza estuviera blanca?!
¡Si antes de tomar el avión, acababa de hacer videollamada con ella!
¡Ni de cerca tenía tanto cabello blanco!
Si no fuera porque la cámara se acercó de manera tan brutal a la cara de su abuelita, Estefanía no lo habría creído. ¡Pero sí era ella!
La abuelita estaba tan delgada que su cara se había deformado, los ojos hundidos, la piel reseca, curtida y oscura. Las arrugas parecían como la corteza agrietada de un árbol viejo.
Mientras veía el video, las lágrimas no dejaban de correrle. Le temblaban las manos al escribir en el celular, llorando y reclamando al mismo tiempo: [¿Quién eres? ¿Dónde tienes a mi abuelita? ¿Qué quieres?]
La respuesta llegó: [¿Lo viste bien? Es tu abuelita, ¿verdad?]
[¡Deja de jugar!] —escribió Estefanía, furiosa.
La otra persona envió: [Treinta millones.]
Estefanía no dudó ni un segundo: [¡Dame la cuenta bancaria!]
Estefanía sólo contestó un [Ok] y esperó a que Mateo llegara.
Mateo no tardó, ya que Gilberto le había avisado con anticipación. Sin decir palabra, llevó a Estefanía directo a la comisaría.
Cuando mostró el video a los agentes, éstos se quedaron helados y rápidamente reportaron y comenzaron a actuar.
Estefanía sentía que el cuerpo se le desplomaba.
¿Otra vez a esperar?
Esperar que la policía rastreara la IP y la información de registro del que mandó el video.
Esperar a Viviana, por si su novio lograba descubrir la ubicación exacta.
Cada minuto se volvía eterno.
Pero pronto, Estefanía comprendió que lo peor no era la espera.
Lo peor era que, cuando parecía ver una luz de esperanza, volvía a caer en la desesperación.
La policía localizó la dirección exacta gracias a la IP y el registro. También obtuvieron el nombre del dueño del WhatsApp: era alguien desconocido para Estefanía.
Los oficiales fueron directo al lugar.
Encontraron a un señor de más de cincuenta años, quien dijo que alguien más le había pedido prestado el celular: “Lo conectó a mi computadora y estuvo trasteando un rato.”

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Dios mío, yo no pensé que fuera a terminar llorando así con esto, sinceramente son muy pocas las novelas que me han hecho llorar así. Me lo leí de corrido. Yo sé que con lo que hizo Benicio, el primero, ya no podían estar juntos. Pero que les dieran ese final en ambas líneas de tiempo, me hizo sentir tan mal, siempre fui muy firme odiando a personajes, pero con esto en serio fue tan difícil. Me hizo sentir de todo esa maldita novela, impotencia, rabia, tristeza, altos niveles de cortisol, osea, a muchos no les gusto el final, porque no es muy tragico aunque la protagonista puede vivir su vida. Pero literal, nunca me leí todo de corrido como una loca por necesidad de saber. Duele muchísimo, osea, hpta el que escribió esto, en serio me pegó duro. Eso sí, fue muy estresante poco más de la primera mitad, no entiendo cómo lograron hacer que sintiera compasión por el, nunca me pasó en este tipo de novelas, siempre he sido firme en no perdonar. Pero pasé derecho para leer esto, y estoy llorando como una hueva, no sé cómo recuperarme. Maldito autor! Me arden los ojos! AAAA. Puede no ser una novela clásica, pero el autor sabe manejar muy bien las emociones, dios, por un lado quería que el siguiera su vida después de redimirse, así no fuera con ella. Si estás en los primeros capitulos y lees esto me vas a llamar ingenua estúpida por sentir compasión, porque yo estaba ahí, leyendo los comentarios con rabia sin entender porqué sentían compasión por el final de el. Dios santo, ayuda, necesito tusa colectiva ahora que terminé. Nunca me había leído una novela de este género tan larga, sinceramente hubo diálogos que no me interesaban mucho o escenas repetitivas, pero creo que genera mucho impacto emocional, yo solo había llorado así por historias de perritos lptmd. Y no, no voy a olvidar lo de los primeros capítulos, pero definitivamente el Benicio de la otra línea de tiempo no se merecía eso, el sí merecía un final feliz. Ahg, porfavor, no le puedo decir a nadie que me leí casi 800 capitulos de esta mierda y no dormí, estaré esperando aquí cualquier alma entusada que quiera llorar conmigo, o consolarme. Esto de las novelas ligeras me está matando! Me aparece un anuncio random con una historia que me da rabia, y termino aquí, pero en serio que de esas historias que salen en anuncios esta es la única que me ha hecho sentir tantas cosas. No quiero leer más novelas así en mi vida! Que niveles de cortisol tan altos, me dejan calva....
Ha sido un placer, terminar esta obra tan maravillosa, montaña rusa de emoción. Gracias por escribir esta obra, varios puntos de ortografía y redacción, pero nada, muy buena....
Realmente chicas me convencen despues de tantas humillaciones de verdad esperaban que ella se quedara con benecio ese hombre era un asco de persona...
Que lástima que está trama termina con la muerte de Benicio, esperaba el perdón y la redención de Benicio al final el fué el que más dió, menos recibió y al final morir sólo y la protagonista vive feliz.. simplemente me deja un amargó de boca, en el corazón de cada persona siempre debe existir el perdón más por alguien que amantes intensamente, de repente lo deja ir..pero en fin cada escritor decide que hacer con su libro..los cisnes desde que se unen es hasta la muerte si uno de ellos muere el otro se deja morir sólo ..que este cisne ..fué mal agradecido. bro de amor con final...
En serio nadie tiene duda de quién es la niña que le dice abuela??? 🤔🤔🤔...
Benicioooo 😭😭😭...
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...