Entrar Via

El Baile de Despedida del Cisne Cojo romance Capítulo 504

Aunque las palabras de Noel la convencieron, Gabriela seguía inquieta. Algo no le cuadraba.

—Noel, ya fue suficiente. Entremos de una vez, el maquillaje tarda horas. Si no vamos ya, será demasiado tarde.

—No. Hemos aguantado tantos días, tenemos que resistir hasta el último momento —insistió Noel. Quería que Estefanía entendiera su importancia, que supiera que él era indispensable.

—¿Y si no es así? ¿Y si la directora de verdad no nos llama? —El tiempo pasaba y el celular de Gabriela seguía en silencio. La ansiedad la estaba consumiendo.

—Relájate, confía en mí. ¿No conoces a la directora? Para ella este ballet es más importante que su propia vida, ¿de verdad crees que lo dejaría fracasar? Seguro que manda a alguien a llamarnos de nuevo —Noel conocía perfectamente el significado que esa obra tenía para Estefanía, por eso usarla para presionarla era la estrategia más efectiva. Estefanía nunca permitiría que algo saliera mal.

Sin embargo, el tiempo siguió pasando, el cielo se oscureció y el público comenzó a entrar al teatro. Ni su celular ni el de Gabriela volvieron a sonar.

Gabriela no pudo más y llamó a la compañera que la había estado contactando esos días, pero no le contestó…

—Seguro están ocupados con el maquillaje. Se acabó, Noel. ¡No debí hacerte caso! —Gabriela estaba a punto de colapsar.

Noel la miró con frialdad.

—Cuando aceptaste las bolsas de Hermès no dijiste que no debías, ¿verdad? Y aceptaste las tres.

Gabriela se quedó sin palabras.

—Tranquila. Piénsalo, sin nosotros, ¿cómo van a bailar? Lo más probable es que la función de esta noche sea un desastre. Seguro anunciarán que se pospone o se cancela. Vamos, entremos a ver —dijo Noel, mezclándose con el público para entrar.

A Gabriela no le quedó más remedio que seguirlo. Se sentaron en la última fila, observando el escenario.

La función aún no comenzaba y el telón estaba cerrado.

—No parece que la vayan a cancelar —le susurró Gabriela.

—Espera, todavía no es la hora —respondió Noel, mirando su reloj.

Se sentía ansiosa y arrepentida, a punto de llorar. Después de todo, ella también había puesto mucho esfuerzo en esa obra.

Entonces, vio salir a Estefanía. Las lágrimas brotaron de inmediato.

—¡Es Estefanía! —exclamó en un susurro. Una voz en su interior le decía: «¡Qué bueno, es Estefanía! ¡Ella misma tomó el papel! ¡Estefanía, tienes que hacerlo genial!».

A su lado, Noel bufó.

—¿Y ella por qué se subió? ¿No se da cuenta de que va a arruinar su propia obra? Es una coj…

Se detuvo, consciente de que la palabra era inapropiada, y la cambió.

—Su pie aún no se ha recuperado del todo. ¿Cómo va a poder ejecutar cada movimiento a la perfección?

***

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo