La noche de la función, Agustín la acompañó a casa.
Originalmente, su hermano la llevaba y traía de la escuela, pero como hoy iba al teatro, le había mandado mensaje avisándole.
Más tarde, durante la función, había guardado el celular y la mochila en los casilleros del teatro. Cuando salió, tanto el celular de Agustín como el suyo estaban totalmente muertos.
Agustín, naturalmente, no se sintió tranquilo dejándola ir sola en transporte público tan tarde, así que la acompañó.
De todas formas, ya conocía el camino...
Por suerte, en esta época el efectivo no había sido totalmente reemplazado por los pagos electrónicos, así que usaron monedas para el camión.
Para su sorpresa, la abuela y la tía de Estefanía estaban en la entrada del patio esperándola ansiosas. Al verla, suspiraron aliviadas.
—Por fin llegaste. Tu hermano fue a buscarte, traías el teléfono apagado.
—¿Y mi hermano? —Estefanía no vio a Gilberto Navas por ningún lado.
—¡Te anda buscando por todos lados! —dijo la tía.
Estefanía se sintió apenada de inmediato.
—Perdón, tía, abuela, se me acabó la pila del celular...
—Ya no digas nada, ¡entre familia no hay nada que perdonar! —se apresuró a decir la tía, aunque sus ojos escaneaban a Agustín como si fueran un radar.
—Buenas noches, señora, buenas noches, abuela —saludó Agustín con mucha naturalidad.
—Es mi compañero, fuimos a ver una obra y me acompañó de regreso —se apuró a presentarlo Estefanía.
La tía sonrió y dijo:
—Gracias, joven. Hace calor, pásale a tomar algo fresco.
—Este... es muy tarde, mejor yo...
Antes de que Agustín terminara, la tía insistió con entusiasmo:
Así que, si a él le gustaba, que se la quedara.
Por supuesto, después de que Agustín se fue, Estefanía no se salvó del interrogatorio de su tía y su abuela.
La tía había vivido mucho tiempo en el extranjero y veía normal que los de prepa tuvieran novio, así que solo preguntaba por chisme. Pero a la abuela sí le preocupaba.
Estefanía tuvo que jurarle y perjurarle a la abuela para poder escapar.
Sin embargo, al volver a su cuarto, escuchó a la abuela decirle a la tía: «Dime tú, ¿cómo voy a estar tranquila yéndome con ustedes al extranjero? ¿Qué va a pasar con Fani? A esta edad, las muchachas son una preocupación constante».
Resulta que la tía y el hermano ya habían empezado a trabajar en convencer a la abuela.
Pero, evidentemente, todavía no lo lograban.
En cuanto al cumpleaños de Benicio, ella en realidad no quería ir.
Ahora que asumía que había renacido, si todo esto era real, su objetivo inicial con respecto a Benicio no cambiaba: no volver a enamorarse de él, evitar que Benicio conociera a Cristina Luján y cortar de raíz cualquier fuente de dolor mutuo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Es verdad sale muy caro liberar capitulos...
Muy bonita la novela me encanta pero pueden liberar mas capitulos yo compre capitulos pero liberar mas capitulos sale mas caro...
Muy bonita novela desde principio cada capítulo es un suspenso...