Cristina tenía una apariencia frágil, las huellas del llanto aún eran evidentes y sus ojos estaban rojos e hinchados mientras lo miraba, como si hubiera sufrido un calvario de injusticias.
—¿Pasa algo? —preguntó él.
—Beni… —Su voz temblaba y las lágrimas amenazaban con caer de nuevo—. ¿Tú… tú me odias ahora?
Benicio guardó silencio un momento.
—No.
—Es que yo solo… —Cristina intentó explicarse.
Pero Benicio la interrumpió antes de que terminara:
—No tengo intención de culparte. Las chicas son vanidosas, lo entiendo. Me ayudaste, te di regalos, es lo justo. «Hoy por ti, mañana por mí». No me gusta deber favores.
Las lágrimas que colgaban de los ojos de Cristina se congelaron. Abrió los ojos desmesuradamente.
—Tú… ¿me diste regalos… para no deberme nada?
—Sí —Benicio la miró y dijo con seriedad—. Los favores que se pueden pagar con cosas materiales son los más fáciles de saldar.
—Entonces… —Cristina lo miró incrédula—. ¿Dejarme trabajar en el restaurante, darme un sueldo y luego ayudarme a conseguir trabajo en el local de al lado, también fue para pagarme el favor?
Benicio asintió.
—Estoy muy agradecido por tu ayuda.
Los ojos de Cristina se oscurecieron por completo. Parecía que le hubieran robado toda la fuerza del cuerpo; retrocedió dos pasos y las lágrimas volvieron a brotar, pero esta vez no era actuación, eran reales.
—Entonces ahora, ¿tú también piensas que soy una persona vanidosa? ¿Estefanía te dijo que soy una interesada?
Benicio frunció el ceño, una sombra de molestia cruzó su rostro.
—Estefanía no hablaría mal de ti. Además, qué clase de persona eres no es importante. Vanidosa o inocente, no importa.
Una luz volvió a encenderse en la mirada gris de Cristina.
—¿Quieres decir… quieres decir que no te importa cómo sea yo?
—Sí —respondió Benicio tajantemente.
Cristina se iluminó, a punto de llorar de alivio, pero entonces escuchó a Benicio continuar:
—Nuestra relación es meramente de compañeros de clase. Cómo seas tú no tiene importancia para mí. Lo importante es que me ayudaste y yo debía devolverte el favor. Gracias.
La luz en los ojos de Cristina se apagó de nuevo. Su estado de ánimo subía y bajaba violentamente. Se quedó pasmada, sin saber qué decir o si debía llorar.
Al terminar, Benicio se disponía a entrar a su restaurante, pero Cristina lo detuvo.
—¿Algo más? —preguntó él, manteniendo esa paciencia inquebrantable, esperando a que ella hablara.
Ella se mordió el labio, con los ojos enrojecidos.
—Tú y Estefanía se llevan bien… ¿es porque se conocen desde hace mucho tiempo?
Por la mente de Benicio pasaron imágenes: una chica corriendo hacia él como un cervatillo y dando una pirueta en el aire, una lluvia de flores amarillas de guayacán, más brillantes que las estrellas, innumerables encuentros casuales donde ella huía apresuradamente, cinco pesos extendidos hacia él…
Todo aquello, ¿no era acaso la acumulación del tiempo?
—Podría decirse —respondió.
Esta vez, al ver que Cristina no tenía más que decir, entró decididamente a su local.
Cristina regresó al restaurante de guisados con el alma por los suelos. Se sentó en una silla, perdida en sus pensamientos, sin escuchar cuando el gerente le pidió que llamara a los números de espera.
El gerente, recordando el escándalo que había causado hace un rato, alzó un poco la voz.
Cristina reaccionó, miró la cara seria del gerente, se quitó el uniforme del local y se lo aventó en la cara.
—¡Renuncio!
Estefanía, que estaba en el grupo de Humanidades, ¿qué tenía que ver con Benicio?
Desde que ella se cambió a esta escuela, nunca vio que Benicio y Estefanía tuvieran contacto. Esa Estefanía se llevaba bien con Delfina, pero definitivamente no era cercana a Benicio.
Sin embargo, el día de las competencias deportivas, cuando Benicio terminó la carrera larga, ella apareció en la meta y, inexplicablemente, se paró frente a Benicio a llorar. Cristina estaba en la cabina de radio y no vio si Estefanía lloraba, pero sus compañeros le contaron que Estefanía lloró frente a él y Benicio se fue con ella.
¿Había algo entre ellos en el pasado?
Benicio era una persona tan fría… no es que no hubiera chicas a las que les gustara, pero él siempre las trataba con indiferencia. ¿Por qué haría una excepción con Estefanía?
Se suponía que ella, Cristina, era la única excepción a los ojos de Benicio…
Antes de ese día deportivo, solo ella podía estar cerca de Benicio, solo ella podía bromear con él, solo ella se atrevía a pedirle pequeños favores y él accedía.
En fechas importantes o en su cumpleaños, ella le insinuaba regalos y Benicio se los daba.
¿Era la única en toda la escuela que recibía regalos de Benicio, no?
Ah, bueno, y Delfina.
Pero Delfina era solo su amiga, eso siempre lo supo.
Ahora aparecía una tal Estefanía…
Incluso los regalos, Benicio los había rebajado a «pagar favores»…
El odio hacia Estefanía brotó en su corazón.
Cierto, Estefanía también le había robado el lugar para el concurso de oratoria…
Jaja, el concurso municipal estaba por comenzar, ¿verdad?
Muy bien, Estefanía. ¡Ya verás!
Estefanía, de hecho, se estaba preparando con todo para el concurso municipal. Ya que había ganado el lugar, tenía que prepararse bien y no hacer el ridículo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Dios mío, yo no pensé que fuera a terminar llorando así con esto, sinceramente son muy pocas las novelas que me han hecho llorar así. Me lo leí de corrido. Yo sé que con lo que hizo Benicio, el primero, ya no podían estar juntos. Pero que les dieran ese final en ambas líneas de tiempo, me hizo sentir tan mal, siempre fui muy firme odiando a personajes, pero con esto en serio fue tan difícil. Me hizo sentir de todo esa maldita novela, impotencia, rabia, tristeza, altos niveles de cortisol, osea, a muchos no les gusto el final, porque no es muy tragico aunque la protagonista puede vivir su vida. Pero literal, nunca me leí todo de corrido como una loca por necesidad de saber. Duele muchísimo, osea, hpta el que escribió esto, en serio me pegó duro. Eso sí, fue muy estresante poco más de la primera mitad, no entiendo cómo lograron hacer que sintiera compasión por el, nunca me pasó en este tipo de novelas, siempre he sido firme en no perdonar. Pero pasé derecho para leer esto, y estoy llorando como una hueva, no sé cómo recuperarme. Maldito autor! Me arden los ojos! AAAA. Puede no ser una novela clásica, pero el autor sabe manejar muy bien las emociones, dios, por un lado quería que el siguiera su vida después de redimirse, así no fuera con ella. Si estás en los primeros capitulos y lees esto me vas a llamar ingenua estúpida por sentir compasión, porque yo estaba ahí, leyendo los comentarios con rabia sin entender porqué sentían compasión por el final de el. Dios santo, ayuda, necesito tusa colectiva ahora que terminé. Nunca me había leído una novela de este género tan larga, sinceramente hubo diálogos que no me interesaban mucho o escenas repetitivas, pero creo que genera mucho impacto emocional, yo solo había llorado así por historias de perritos lptmd. Y no, no voy a olvidar lo de los primeros capítulos, pero definitivamente el Benicio de la otra línea de tiempo no se merecía eso, el sí merecía un final feliz. Ahg, porfavor, no le puedo decir a nadie que me leí casi 800 capitulos de esta mierda y no dormí, estaré esperando aquí cualquier alma entusada que quiera llorar conmigo, o consolarme. Esto de las novelas ligeras me está matando! Me aparece un anuncio random con una historia que me da rabia, y termino aquí, pero en serio que de esas historias que salen en anuncios esta es la única que me ha hecho sentir tantas cosas. No quiero leer más novelas así en mi vida! Que niveles de cortisol tan altos, me dejan calva....
Ha sido un placer, terminar esta obra tan maravillosa, montaña rusa de emoción. Gracias por escribir esta obra, varios puntos de ortografía y redacción, pero nada, muy buena....
Realmente chicas me convencen despues de tantas humillaciones de verdad esperaban que ella se quedara con benecio ese hombre era un asco de persona...
Que lástima que está trama termina con la muerte de Benicio, esperaba el perdón y la redención de Benicio al final el fué el que más dió, menos recibió y al final morir sólo y la protagonista vive feliz.. simplemente me deja un amargó de boca, en el corazón de cada persona siempre debe existir el perdón más por alguien que amantes intensamente, de repente lo deja ir..pero en fin cada escritor decide que hacer con su libro..los cisnes desde que se unen es hasta la muerte si uno de ellos muere el otro se deja morir sólo ..que este cisne ..fué mal agradecido. bro de amor con final...
En serio nadie tiene duda de quién es la niña que le dice abuela??? 🤔🤔🤔...
Benicioooo 😭😭😭...
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...