Estefanía frunció el ceño y preguntó en voz baja.
—¿En la mano? ¿Qué traes puesto? —La abuela seguía sosteniendo su muñeca, riéndose de ella—. ¿Seguro que ya despertaste bien?
Estefanía levantó la mano y contempló la cadena brillante en su muñeca.
—¿No traigo nada?
—No, nada —respondió la abuela, mirándola con curiosidad.
Estefanía dejó caer el brazo.
—Ah, es que soñé que me compraba una pulsera nueva...
Al parecer, nadie en este tiempo podía ver esa pulsera, excepto ella.
Pero la abuela se quedó con el comentario. Después de ver la exposición, la llevó a comprar una pulsera real.
Ella extendió la mano donde ya llevaba el brazalete invisible. La vendedora solo elogió su tono de piel, diciendo que combinaba perfecto con la pieza que se estaba probando, y luego le colocó la pulsera nueva justo en el mismo lugar donde estaba la otra.
Efectivamente, nadie podía verla...
Si no fuera porque podía sentirla físicamente en su muñeca, ella misma habría dudado de su cordura.
Pero estaba ahí, realmente estaba ahí...
Más adelante, siguió entrando en sus sueños de forma intermitente. Sin embargo, nunca volvió a fusionarse con la pequeña Estefanía. En el sueño, siempre permanecía como una observadora flotante, viendo todo lo que sucedía, especialmente a Benicio.
¡Benicio no recordaba en absoluto la promesa que le había hecho!
¡Siempre estaba con Gregorio y Ernesto!
Jugaban baloncesto juntos, iban a comer a su restaurante y siempre se iban sin pagar.
Ella, siendo invisible, aunque se pegara a la cara de Benicio, él no sentía nada.
Le dejó mensajes una y otra vez.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Es verdad sale muy caro liberar capitulos...
Muy bonita la novela me encanta pero pueden liberar mas capitulos yo compre capitulos pero liberar mas capitulos sale mas caro...
Muy bonita novela desde principio cada capítulo es un suspenso...