Entrar Via

El día que mi viudez se canceló romance Capítulo 806

Sabrina tenía la palabra incredulidad escrita en toda la cara.

—¿Qué dijiste?

—Dije que me da miedo que mis papás...

—¡No, esa parte no! ¡Dijiste que Rubén va a ir contigo a la casa de tus papás! ¿Estás ardiendo en fiebre? ¿Te lo imaginaste o qué?

Mientras hablaba, Sabrina le puso una mano en la frente a Marisa, genuinamente preocupada de que estuviera delirando por la calentura.

Marisa le apartó la mano de un manotazo.

—No tengo fiebre. ¿Qué tiene de raro que Rubén vaya a ver a mis papás conmigo?

Sabrina le dio un sorbo a su latte y asintió con vehemencia.

—Es raro. Extremadamente raro. Raro hasta decir basta. Si conocemos bien a Rubén Olmo, sabemos que no es el tipo de hombre que pierde su valiosísimo tiempo actuando una farsa con su exesposa.

Marisa suspiró. Sentía que el café de hoy, por alguna razón, estaba más amargo que de costumbre. Se levantó para buscar un sobre de azúcar y bromeó:

—Quién sabe, a lo mejor por fin se dio cuenta de lo mal que se portó conmigo y está intentando compensarme. Como sabe que no me interesa su dinero, lo único que le queda es sacrificar un poco de su preciado tiempo.

Sabrina analizó la situación.

—Bueno, viéndolo así, tiene sentido. Pero te advierto algo: aprovecha ahora que al señorito le dio un ataque de culpa y sácale algo grande.

Se encogió de hombros, con gesto de resignación, y añadió:

—La culpa en los hombres tiene fecha de caducidad rápida. Se les pasa volando. Si no le sacas provecho ahora, mañana no vas a conseguir ni las gracias.

Marisa sonrió con dulzura y le siguió la corriente.

—De acuerdo. Ya que me das un consejo tan sabio, prometo seguirlo al pie de la letra.

Sabrina rodó los ojos.

—Por favor. Lo digo por decir, pero te conozco demasiado bien. Aunque estuvieras a punto de morirte de hambre en la calle, serías incapaz de pedirle un centavo a Rubén.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló