Cuando Vanesa se dio la vuelta, Julián ya estaba sentado, fingiendo estar concentrado en unos documentos.
Ella se quedó parada en silencio, y él, notando su incomodidad, fue directo al grano: "Antes de irnos, me quedaré contigo. Si te dejo sola, no tendré paz".
Él leía sus pensamientos con una precisión aterradora y no dudaba en expresar sus intenciones.
"Sé que en este departamento solo hay una recámara, pero no te preocupes, dormiré en el sillón de la sala. Todos esos años en el extranjero pasé por condiciones mucho peores que esta. Estaré bien", añadió con total naturalidad.
Ese comentario la dejó sin argumentos.
"Además, ahora mismo ambos estamos solteros, no veo cuál es el problema de compartir techo", concluyó, cerrando cualquier puerta a un debate.
Vanesa soltó un suspiro de derrota.
La firmeza de Julián no tenía nada que ver con la de Fabio.
La seguridad de Julián nacía de sus entrañas, era directa, frontal e imposible de rebatir.
Fabio, en cambio, envolvía su control en manipulación; fingía ceder mientras en la oscuridad movía los hilos para someterla.
Al hacer la comparación, Vanesa se sintió aún más abrumada.
"Julián, de verdad estoy bien", intentó convencerlo una última vez.
"Si estás tan bien, ¿a qué le tienes miedo?", retó él sin perder la compostura. "Además, si llegara a pasar algo entre nosotros... nos casamos y punto".
Ante semejante lógica, Vanesa se rindió por completo. Ya no dijo ni una palabra más.
"Ve a descansar. Ya no le des tantas vueltas", le ordenó él con tono protector. "Aprovecharé estos días para cerrar unos pendientes que tengo en Jalapa y después volaremos a Boston".
La mención de esos planes la hizo levantar la vista con cierta incredulidad.
Sabía muy bien la responsabilidad que pesaba sobre los hombros del heredero de la familia Jiménez. Era impensable que le permitieran estar fuera del país por tanto tiempo.
Julián, adivinando sus dudas, agregó: "Te daré uno o dos años para que te adaptes, y luego te llevaré a conocer a mi familia. Tampoco es que mi casa sea el paraíso. E incluso si regresamos a Monterrey, compraremos un lugar para vivir nosotros solos".

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