Capítulo 250 -Señor Guapo, estuviste hablando mucho tiempo ahí. ¿Pasó algo malo? -preguntó Josh entre bocado y bocado de fruta-. El señor Arven me peló una manzana. Está bien dulce. ¿Quieres un poco, señor Guapo?
Daven se acercó y le revolvió el cabello con suavidad. Echó un vistazo al carrito de bocadillos, que antes estaba lleno y ahora se veía bastante reducido.
-¿Así que te gustaron los bocadillos que te preparó Arven?
-¡Claro! -Josh sonrió de oreja a oreja, con los cachetes inflados-. Tienes que probarlos, señor Guapo. -Le acercó el plato con las rebanadas de manzana y luego añadió con entusiasmo-: ¡Ah, la abuelita también! Debería probar.
Kate salió de la sala con calma. Las palabras de Daven todavía le daban vueltas en la cabeza.
Tenían sentido. No podía hacer nada más que contenerse. Decidió no seguir discutiendo, se sentó junto a Josh y preguntó con voz suave:
-¿Puedo... darte un abrazo, cariño?
Josh parpadeó sorprendido y luego asintió con ganas.
-Claro que sí.
Dejó el plato en la mesa y abrió los brazos de par en par para que aquella señora pudiera abrazarlo, aunque ni siquiera conocía su nombre. Kate lo estrechó contra su pecho, cálida y temblorosa, sin querer soltarlo. Josh se quedó quieto un momento, dejándose abrazar.
-¿Está triste? -susurró con curiosidad.
-Si estuviera triste, ¿me animarías?
Josh se echó un poco hacia atrás, la miró fijamente con esos ojos grandes y sonrió.
-Claro. ¿Quiere que le cuente un cuento?
-¿Qué clase de cuento? -Kate le acarició la mejilla redonda.
-El señor Guapo dijo que tiene libros de cuentos en su estudio. Tal vez... ?uno de esos?
Kate dejó escapar una risa suave.
-¿Qué tal si mejor me cuentas de tu vida? Ah, y no me he presentado. -Le extendió la mano, y Josh se la tomó con entusiasmo. Kate nunca se imaginó este momento: sostener la mano del hijo de su hijo. Su nieto. El heredero de los Callister con el que alguna vez soñó.
Pero ¿por qué... por qué ese heredero aparecía cuando su familia estaba destrozada?
-Soy Catherine Callister, la mamá de tu... señor Guapo. ¿Sabes cómo se llama en realidad?
-¡Claro que sí! -respondió Josh con orgullo-. Mi señor Guapo se llama Daven Callister. Lo admiro mucho. Por eso me encanta pasar tiempo con él. Y nunca pensé que también conocería a su mamá.
Estoy muy contento.


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