Capítulo 255 Althea sonrió... no, se rio. Una risa baja, despectiva, que solo afilaba más la dureza en su mirada.
-¿Tu nieto? Qué repentino de tu parte.
Interesante. Cuando estuve casada con tu hijo, ¿alguna vez me trataste como familia? ¿Alguna vez me reconociste como la nuera de los Callister?
Cada intento que hice por acercarme a tu círculo fue recibido con burlas y desprecio. Incluso te esforzaste en ocultar mi existencia como esposa de Daven Callister, ¿no es así? ¿A eso le llamas familia?
Kate gruñó, contenida.
Althea se inclinó más cerca.
-Me rechazaste como si nada. ¿Cuántas veces dijiste que yo no era más que una carga para los Callister? Que nunca debí ser parte de tu familia...
que de no haber sido por la compasión de la abuela Evelyn, jamás habría puesto un pie ahí. Y cuando ella murió, me trataste como una mancha que ensuciaba el apellido Callister. -Sonrió burlona-. ¿A eso le llamas tratar a alguien como familia?
-Esto es diferente. Josh es mi nieto, Althea.
-¿De dónde sacas eso, Kate Callister? -Althea cruzó los brazos-. Yo soy su madre. La que lo Illevó en el vientre, lo trajo al mundo y lo crio con amor. No voy a negar que Josh es hijo biológico de Daven Callister. Pero hay algo que necesitas entender.
Se acomodó en la silla e inclinó la cara hasta quedar casi frente a frente con Kate.
-Tu precioso hijo se divorció de mí. Cortó todo vínculo entre nosotros. Me echó sin un solo centavo de tu familia. Y si yo hubiera querido, tenía todo el derecho de reclamar lo que me correspondía como exesposa de Daven, ya fuera la casa o los bienes conyugales. Pero, ¿qué hicieron ustedes? Seguro no lo olvidaste.
No conforme con eso, Althea siguió presionando.
-Para mí, la contribución de Daven no fue más que su semilla. Después de que me echaron, tu hijo no tuvo nada que ver con nuestras vidas. Y en estos ocho años, ¿alguna vez vine arrastrándome a pedirles algo?
El silencio de Kate fue una condena en sí mismo.
Cada palabra de Althea caía como un golpe.
-Piénsalo bien-continuó Althea con frialdad-.
Quizá mi memoria falle en algunos detalles, pero jamás me rebajé a buscarlos. Jamás supliqué ayuda, jamás pedí apoyo, jamás exigí que Daven reconociera a Josh como su hijo. Nunca me degradaría de esa forma.
Su mirada se volvió dura y atravesó a Kate.
Kate quiso responder, pero no le salieron las palabras. Se le hizo un nudo en la garganta ante el peso de lo que Althea dijo. Lo único que pudo hacer fue apretar los puños, impotente ante la verdad que le arrojaron en la cara.
-Tal vez Dios me está mostrando bondad - continuó Althea con amarga ironía-, o tal vez simplemente está pagando cada herida que alguna vez cargué, una por una. Porque aquí estoy, arrastrada a un drama patético con tu adorada nuera. Qué sorpresa. Resultó ser extraordinaria, ¿no? Y sin embargo, gracias a Vanessa, Daven por fin se enteró del hijo que nunca pretendí que el mundo conociera. ¿Para qué? Su mundo y el mío no podrían ser más diferentes. Los Callister son una familia de alcurnia, mientras que yo... yo no era más que una mujer común.
Dio un paso más cerca, con la mirada firme.
-Pero del vientre de esa mujer común nació el heredero de los Callister. ¿Y qué fue de ella? La desecharon como basura. ¿No es eso lo que hacen con la basura? La tiran y nunca la recogen. Nunca la vuelven a mirar. Eso debiste hacer conmigo, Kate. Lo mismo que antes: sin culpa, sin lástima.
Solo siéntate y disfruta las decisiones que tomaste.
Tomó el bolso que dejó sobre la mesa y enderezó los hombros.
-Yo solo te trato como tú me trataste a mí. Espero que lo entiendas.
Caminó hacia la puerta y sus dedos se cerraron alrededor de la manija con una calma que delataba la tormenta en su pecho.
-No hay nada más que discutir. Esto termina aquí.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...