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El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 386

Capítulo 386

La sonrisa de Selena se ensanchó.

-Por supuesto. ¿Por qué no habría de estarlo? -Se hizo un poco a un lado-. Discúlpeme por interrumpir tanto. Sentí que usted debía saber lo que pasó en verdad.

Riana avanzó hacia el interior de la habitación, sin prestar mayor atención a las palabras de Selena.

Miró directo a Eli.

-¿Cómo estás, cariño?

Eli sonrió radiante.

-Estoy bien, abuela. Es solo un moretón pequeño, en serio, muy chiquito. Silvia fue rápida para apartarme. Si alguien salió lastimada, fue ella.

Riana se sentó a su lado y le examinó con cuidado el brazo.

-Ay, mi niña... todavía está morado. ¿Vamos al doctor ahora? Necesitas un chequeo completo.

Silvia también.

-No, abuela. —Eli la interrumpió, negando con firmeza-. Estoy bien. En serio.

-Debes de haberte asustado mucho. Deja que el doctor te revise, solo para estar seguras.

Eli estiró la mano y tomó la de Riana, con un apretón suave pero tembloroso, tal vez por el susto que aún le quedaba, o tal vez porque de pronto se dio cuenta de quién era la mano que sostenía.

-Yo... me asusté un poco, abuela -admitió en voz baja-. Pero Silvia me abrazó y me ayudó a calmarme.

-Por favor, perdóneme, señora Riana -intervino Silvia en voz baja-. Hice todo lo que pude para mantener a Eli a salvo. Solo que no esperaba que el ladrón intentara arrebatarle el bolso a otro cliente, y Eli estaba parada demasiado cerca de esa persona.

Selena alcanzó un pañuelo y se lo llevó a los ojos, como si hubiera estado llorando.

-Todo esto es culpa mía... Yo la presioné para que fuera conmigo. Debí haber ido sola después de la entrevista. Pensé que pasar por la panadería podía animarnos un poco después de lo de ayer.

Riana frunció ligeramente el ceño.

-¿Ayer?

-Sí, ayer. Cuando no pudimos verla -respondió Selena con prisa-. Eli se puso muy triste y yo solo quería alegrarla.

Eli entreabrió los labios, a punto de objetar, pero Selena le tomó la mano con suavidad. El gesto fue tierno, pero el mensaje era inequívoco: no hables.

Riana se dio cuenta, y no le gustó.

-Selena -dijo, tratando de mantener la voz firme -. Te agradezco que estés cuidando de Eli. Pero esto no es culpa tuya. Hay cosas que no se pueden prever.

-¿En serio? -Selena la miró con una actitud de pesar cuidadosamente calculada-. Porque a veces siento... que no confía en mí. O en nosotras. ¿No le he dado suficientes pruebas para convencerla de que Eli es la hija biológica de Chase?

La mano de Riana se cerró con fuerza en un puño, aunque su cara se mantuvo serena. Por dentro, contenía una furia enorme.

-Yo nunca dije eso -respondió con cuidadoSolo necesito tiempo. Todo esto pasó tan rápido...

-¿Tan rápido? -Selena la interrumpió, con la voz baja pero filosa-. ¿O no está lista para aceptar a su nieta?

Eli se volteó rápido, con la expresión entre confundida y dolida.

-Mamá... por favor, no digas eso. Estoy segura de que la abuela no es así. Seguro le importo. Después de todo, vino a vernos enseguida, ¿no?

Riana sostuvo la mirada de Eli con una sonrisa suave.

-Eres muy considerada, Eli. Esto es solo cuestión de tiempo. Si todo se confirma y resultas ser mi nieta, no tardaré en hacerlo oficial.

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