Capítulo 446
—Exacto —respondió Riana–. Lo que significa que hay otro objetivo.
Nathan miraba el jardín.
—¿Crees que quieren control?
—Y reconocimiento —añadió Riana—. Un reconocimiento forzado.
Nathan guardó silencio un momento, no porque no entendiera hacia dónde iba la conversación, sino porque acababa de comprender lo profundas que eran las implicaciones que Riana estaba poniendo sobre la mesa. El sol de la tarde bajaba y bañaba de naranja la superficie de las tazas que sostenían.
—El reconocimiento no se trata solo de legitimar un nombre —dijo Nathan al fin—. Admitir el estatus de Eli también podría darle acceso a la familia Miller.
Riana levantó la taza y bebió despacio, como si sopesara cada palabra antes de continuar.
—Eso es lo que me inquieta —dijo en voz baja—.
No creo que esto tenga un solo objetivo. Estoy
pensando en lo que viene después. —Dejó la taza y miró fijamente a su esposo—. ¿Y si Eli no viene solo para que la reconozcan?
Nathan se volvió hacia ella, alerta.
—¿Qué quieres decir?
—Que quiera desplazar a alguien más —contestó Riana sin titubear.
La tensión entre ambos aumentó.
—¿Desplazar... a alguien más? ¿Te refieres a Grace?
—preguntó Nathan, casi sin voz.
—Sí —dijo Riana con firmeza—.A Grace, exactamente. —Miraba al frente, como si viera algo que nadie más podía ver—. Grace es nuestro vínculo más fuerte con Althea. El único rastro vivo de Chase en esta familia. Si alguien quisiera desestabilizar a la familia Miller, Grace sería el punto más vulnerable, no porque sea débil, sino por lo que representa.
Nathan parpadeó con inquietud.
—Eso es una acusación grave.
—No es una acusación —corrigió Riana, suave pero firme—. Es una posibilidad. Una que podría hacerse

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