La sala volvió a quedar en silencio. Daven se levantó y caminó hacia el gran ventanal del fondo de la sala; desde allí miró Solaviz, que se extendía abajo.
—Asegúrese de entregar hoy toda la evidencia al fiscal.
Richard asintió.
—Sí, señor Daven. También le informaré en cuanto fijen la fecha del juicio.
Chris tamborileó los dedos sobre la mesa.
—No sé por qué, pero tengo un mal presentimiento. Aunque los abogados que los representan, en teoría, estén de nuestro lado... no logro quitármelo de la cabeza.
—¿Qué tienes en mente? —preguntó Cale, tranquilo.
—Selena no se va a rendir así como así —dijo Chris, sin apartar los ojos de él—. Siempre tiene un plan de respaldo.
Daven se volvió hacia ellos, duro e inflexible.
—Por eso mismo nos aseguramos de que no tenga margen para maniobrar.
Arven entrecerró los ojos.
—¿A qué te refieres?
—Vamos a proteger a Eli... legalmente —dijo Daven con calma.
Richard entendió.
—Hay que separar su situación legal de la de Selena.
—Cuanto antes —añadió Chris—. Eso es lo que me preocupa.
Cale apenas asintió.
—Eso también echará abajo el argumento de Selena en el tribunal.
Dentro del auto, el ambiente se sentía contenido; no era incómodo, pero tampoco del todo relajado. Althea dejó la música del auto de fondo, bajita, para llenar el silencio sin saturarlo.
Eli iba sentada junto a la ventana, con las manos apretadas en el regazo. De vez en cuando, miraba por la ventana y veía pasar edificios, hileras de árboles y el tránsito lento. Solaviz seguía siendo la misma de siempre.
Pero sus pensamientos iban por otro lado.
Ese día... todo era diferente.
Tenía tantas cosas que preguntar sobre la escuela, sobre cómo la presentarían, sobre si la gente de ahí ya conocía su historia. Incluso algo tan simple como... si encajaría.
Pero todas se quedaban atoradas antes de salir. Se guardó todas.
Sí quería saber; lo que pasaba era que no se atrevía a preguntar. La reserva que sentía con Althea todavía le pesaba demasiado. Temía que sus preguntas parecieran excesivas. Temía ser una carga. Temía sobrepasarse, como si ya tuviera derecho a saberlo todo.
Y sabía que no lo tenía. Todavía no. Apretó los dedos sin darse cuenta y volvió a mirar por la ventana, como si el paisaje pudiera calmarle los pensamientos inquietos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Mes Que Fuimos Verdad
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...