—Lo hice a propósito.
—Eres insoportable.
—Lo sé. —Chris sonrió con satisfacción y se volvió hacia el auto.
Vincent le abrió la puerta trasera. Antes de subir, Chris se volvió una vez más.
—Naomi.
—¿Sí?
—Volveré a visitarte el próximo mes. Reserva algo de tiempo para mí —dijo con naturalidad, como si no fuera más que un comentario cualquiera.
Sin embargo, por alguna razón, a Naomi volvió a acelerársele el pulso.
—Ya vete.
Chris rio entre dientes.
—Está bien.
La puerta del auto se cerró y el motor se puso en marcha.
Naomi se quedó en silencio junto a Lydia y Cale mientras el auto se alejaba despacio de la mansión. Siguió mirándolo.
No apartó la mirada hasta que el auto desapareció tras el portón principal. Solo entonces Naomi exhaló.
—La casa ya se siente vacía —murmuró Lydia con una sonrisa tenue.
Naomi no respondió, pero asintió sin darse cuenta.
Mientras tanto, a pocos kilómetros de la mansión Miller, un sedán negro estacionado a un costado del camino arrancó y se incorporó al tránsito.
El hombre que ocupaba el asiento del copiloto bajó la cámara con teleobjetivo. Tras revisar las fotos que había tomado, marcó un número.
—El objetivo acaba de salir de Portclair.
Sin esperar respuesta, cortó la llamada y envió varias fotos digitales. En una de ellas se veía a Chris subir al auto. La siguiente captaba a Naomi de pie, en silencio, junto a Cale y Lydia frente a la mansión.
Menos de cinco minutos después, la información ya había cambiado de manos. En el estudio de la residencia de los Evermont reinaba el silencio. Silas recibió sin decir nada la carpeta con las fotos impresas que le entregó su subordinado.
En un rincón del estudio, Falcon esperaba impaciente junto al gran ventanal, con los brazos cruzados.
—¿Y bien? —preguntó Falcon en cuanto el subordinado dejó la carpeta.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...