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El Valiente Renacer de una Madre Soltera romance Capítulo 405

Ella levantó el mentón, y en su mirada destelló una luz cortante.

...

Mansión de la familia Rojas.

—Oliver...

—Leonor...

...

Dos voces, cargadas de una tensión ambigua y envueltas en una complicidad pegajosa, resonaron en el celular.

Unas manos largas y bien cuidadas apretaron el celular con fuerza.

Ivana se quedó pálida.

Fijó la mirada en ese correo anónimo. El ícono vacío del remitente, sin razón aparente, se transformó ante sus ojos en una cara burlona.

No supo cuánto tiempo se quedó viendo la pantalla, pero un escalofrío le recorrió la espalda.

¿Oliver… la había estado engañando todo este tiempo? ¿Y encima se había aliado con su mejor amiga?

Ivana recordó la escena de hacía poco, cuando Oliver e Isidora la consolaron juntos. Ahora, al pensarlo, sentía cómo se le congelaban los brazos y las piernas.

¿Será que… todo lo que les reclamó aquella vez era cierto?

¿Cómo pudo pasar algo así?

Si hasta le juraron una y otra vez que Leonor estaba muerta.

Y ella les creyó como una tonta.

Entonces, Isi… no, Isidora… ¿había sabido desde el principio que Leonor seguía viva, por eso se prestó para engañarla junto con Oliver?

Las manos de Ivana temblaron, y el pecho se le llenó de rabia y vergüenza, hasta el punto de sentir que iba a romperse a llorar en ese mismo instante. Pero cuando la lágrima asomó, se la tragó a la fuerza.

Hizo el esfuerzo de calmarse, deslizó el dedo hacia abajo y continuó revisando los mensajes del correo.

Había más archivos de audio, grabaciones llenas de palabras azucaradas entre Leonor y Oliver en la cama, demasiado explícitas para escucharlas sin sentir asco. En medio del frenesí, Leonor incluso mencionaba a Ivana con mala intención.

—Oliver, ¿quién es mejor, ella o yo?

—Leonor, ¿qué tiene que ver ella contigo? No la menciones, me arruinas el momento.

Oliver siempre la cortaba con voz cargada de desprecio, pero al instante se le notaba la paciencia para volver a mimar a Leonor, haciéndola soltar carcajadas.

Ivana reprodujo esos audios una y otra vez. Al final, en ese rostro donde los años ya habían dejado marcadas algunas líneas, apareció una sonrisa tan dolida que parecía desgarrarla por dentro, mientras dos lágrimas silenciosas rodaron por sus mejillas.

Se sintió tan ingenua.

En el fondo, todas esas sensaciones extrañas que había tenido no eran infundadas. Todo había estado frente a sus ojos, pero prefirió confiar en quienes solo la traicionaron.

—Oliver.

Ivana marcó el número de Oliver, que estaba lejos, en Grupo Rojas. Hizo todo lo posible por sonar tranquila y natural.

—¿Qué pasa? Estoy ocupadísimo en la empresa, si no es importante, no me llames.

La voz de Oliver sonaba seria y con un dejo de reprimenda.

No tenía idea de quién le había enviado ese correo ni cuáles eran sus intenciones, pero en el fondo le agradecía. Gracias a esos videos y audios, ya no seguiría viviendo engañada ni haciendo el ridículo.

Reprimiendo el dolor y la rabia, llamó al chofer.

Cayó la tarde y el carro la llevó directo a la comisaría.

Al identificarse, notó las miradas extrañas de algunos policías que no pudieron disimular su sorpresa.

Se apretó los dedos y, mordiéndose los labios, decidió ignorar la incomodidad.

—Señora, por aquí por favor.

El director de la comisaría la condujo personalmente, nada que ver con el trato que le daban a Oliver o Leonor. La llevó directo a la celda donde estaba Isidora.

El sonido de los tacones apenas se detuvo en la puerta, cuando Isidora, que estaba adentro sumida en el silencio, levantó la vista con los ojos iluminados y corrió a la puerta.

—¡Mamá! ¿Viniste? ¿Tienes la manera de sacarme de aquí?

La voz le temblaba por la emoción, y al verla, se notaba que estaba a punto de romperse otra vez.

Pero no era Leonor quien apareció ante ella, sino Ivana.

La sonrisa de Isidora se congeló.

—Ma... ¿mamá? ¿Qué haces aquí? ¿Cómo supiste que estaba aquí?

La mirada de Ivana era tan vacía que parecía hecha de hielo. Apenas curvó los labios, y la mueca acentuó la distancia entre las dos.

—Isi, ¿no eras tú la que me estaba llamando hace un rato?

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