Entrar Via

Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 455

—Mamá, ¿qué te pasa? ¿Estás en la menopausia? Apenas entramos y ya nos estás gritando —dijo Isaac Moreno con expresión de confusión.

Miraba a su madre extrañado; era muy raro verla tan alterada y furiosa.

—¿Acaso no han visto lo que está circulando en internet? ¡Todo el mundo habla de lo mismo! ¡De lo íntima que es su relación con Vale!

—Ah, sí, vi eso. ¿Y qué con eso? Es solo gente envidiosa que quiere manchar el apellido Moreno. Ignóralo y ya —respondió Isaac con desdén.

Por supuesto que él estaba al tanto, pero no le daba ninguna importancia.

Creía que solo eran rumores infundados de personas envidiosas porque se llevaban tan bien como hermanos.

—¿Tú crees que es algo tan simple? ¡Eres un imbécil, cómo puedes tomártelo tan a la ligera! —estalló Sara.

Tan enojada estaba que se acercó y le dio un par de manotazos en la cabeza.

¡Ese hijo suyo era definitivamente el más torpe y cabeza dura de los cuatro!

Si no estuviera tan furiosa, habría pensado que solo era un poco ingenuo.

Pero en ese momento, realmente creía que el muchacho era tan tonto como una piedra.

¡Quién sabe a quién había salido!

—¡Oye! ¡Vivimos en una sociedad civilizada, no tienes por qué golpearme! —se quejó Isaac, que quedó aturdido por los golpes inesperados.

Al recibir los manotazos de su propia madre, Isaac quedó desconcertado.

Si no estuviera seguro de que ella lo había parido, dudaría de si lo recogieron en la calle.

—¡Eres un inútil! —le gritó Sara, jadeando de la rabia. Decidió ir al grano—:

—¿En serio les parece normal abrazarse tanto con su hermana, o que incluso se siente en sus piernas?

Quizás porque siempre habían convivido así, Isaac no veía nada de malo en ello.

—Siempre nos hemos tratado así, ¿qué tiene de malo? No le veo lo anormal.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada