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Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama romance Capítulo 336

La pequeña estaba destrozada.

—Ya, ya, Lunita hermosa, qué susto te llevaste, mi amor —dijo Yago.

Miró a Vania empapada de pies a cabeza y sintió una punzada en el pecho.

—Vámonos de inmediato al hospital, yo te llevo.

Vania pensó que no era necesario, pero por otro lado, le preocupaba cómo pudiera afectar la caída al bebé que llevaba en el vientre.

—¿No se suponía que estabas en plena competencia?

Yago no podía ocultar su angustia.

—Escuché a la gente decir que una mujer con una niña se había caído al agua por esta zona. Dejé la segunda ronda y me vine corriendo. ¿Qué fue lo que pasó?

Antes de que Vania pudiera explicar, Lunita, limpiándose las lágrimas, se adelantó:

—Fue Xavi. Quería empujarme al río y al final mi mamá se cayó.

El rostro de Yago se ensombreció al instante.

—¿El hijo de Cristina?

Vania suspiró con resignación.

—Sí.

—¿Y Hugo? Seguro que él también andaba por aquí, ¿no?

Sabía que si Cristina estaba presente, Hugo no andaría lejos.

Eran inseparables.

Pero Corporativo Alba ni siquiera participaba en el evento. ¿Qué demonios estaban haciendo ahí?

—Olvídalo —respondió Vania, sin ganas de seguir hablando de él.

Yago la llevó al hospital a toda prisa.

La doctora Lozano fue la encargada de atenderla. Era la primera vez que veía a Vania llegar acompañada de un hombre y, al fijar su vista en Yago, su semblante se tornó de lo más severo.

—¿Así que usted es el novio de la señorita Zapata?

La doctora Lozano observó a Lunita y notó el asombroso parecido con Vania.

De inmediato dio por hecho que la niña era hija de ambos.

—¿Tienen una hija y aun así andan jugando con la vida de esta manera?

Yago se quedó perplejo ante el reclamo.

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