—Vania, ¿de verdad crees que ese divorcio cambia algo? Hugo alejó a Cristina por tu culpa. Ellos dos son la verdadera pareja. ¿Le encuentras gracia a todo esto? Mi hijo nunca te amó; no creas que por haberle dado a luz un niño vas a poder controlarlo o dominar a la familia Yáñez. Te aviso desde ya que el único nieto que aceptamos se llama Xavier. En cuanto a ti, mejor ve y llévate a esos bastardos tuyos de vuelta con los Leal.
—¿No se supone que ese idiota de Yago ya te aceptó? Entonces, ¿por qué sigues acosando a mi hijo y destruyendo su relación? Cristina se enojó y se fue del país. Al fin y al cabo eres su hermana mayor, eres la única que puede ir a hablar con ella y convencerla de que vuelva.
Vania miró a Sonia con una leve sonrisa de desdén.
—Señora Yáñez, desde el mismo día en que me divorcié de su hijo, los asuntos de su familia me dejaron de importar por completo.
—Por si fuera poco, Cristina no es nadie en mi vida, ella solo es la hija legítima de mi madre biológica. Yo me apellido Zapata, y ella Figueroa; llamarnos hermanas es un título que nos queda muy grande. Tengo trabajo qué hacer, así que esta será la primera y última vez que cruce palabra con usted, señora Yáñez.
Vania se puso de pie y llamó a la guardia.
—Por favor, acompañen a la señora Yáñez a la salida.
Sonia estalló en furia.
—¡Vania Zapata! ¿Crees que puedes largarte así como así sin resolver nada?
Un guardia, con el arma bien firme y una expresión de pura rectitud y severidad, miró fijamente a Sonia.
—Señora, esto es una base militar. Le exijo que se retire de inmediato.
Sonia todavía intentó ir tras Vania, pero dos guardias la bloquearon en el acto. Ella no era ninguna campesina ignorante; sabía muy bien dónde estaba parada y entendía que las armas de esos hombres no eran adornos de plástico.
Hacer un berrinche en un sitio como ese solo le garantizaría llevarse una bala sin que a nadie le importara.
—Bien, me largo. Vania Zapata, te aseguro que si algo les sucede a Cristina y a mi nieto, tú serás la primera culpable.
Los pasos de Vania se detuvieron levemente; se dio la vuelta y miró a Sonia de reojo.
—Señora Yáñez, si me permite ser entrometida, ¿usted está tan segura de que el hijo que parió Cristina realmente es su nieto de sangre?
Tras dejar caer esa bomba, Vania siguió su camino sin un ápice de vacilación.
A decir verdad, solo lo había dicho por decir. Como Sonia insistía en echarle la culpa de todo sin razón, decidió picarla con ese comentario para enojarla. Rápidamente dejó el asunto de lado, pero, para Sonia, escuchar esas palabras fue el comienzo de un mar de dudas.
—¡Maldita zorra! ¡Eres tú la que anda seduciendo hombres por todas partes, y encima te atreves a decir que mi nieto no lleva nuestra sangre, tú eres...!
Sonia quiso seguir gritándole cosas peores, pero los guardias la callaron de golpe y la escoltaron a la fuerza fuera de la base.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...