Una empresa que generaba sesenta mil millones de dólares diarios. Irónicamente, cuando Alba estaba en su máximo esplendor, él le había rogado a Cristina que le permitiera invertir, pero ella se había negado en ese momento.
En pocas palabras, ahora tenía que agradecerle a Cristina por no haberlo arruinado antes.
Mateo y Joaquín suspiraron al unísono.
Hugo observó a Vania y Yago, que estaban a poca distancia.
Vania ni siquiera se dignó a mirarlo.
Él sabía que, si no daba el primer paso, ella jamás volvería a acercarse a él.
—Señor Yáñez, ¿se le ofrece algo? —Yago se interpuso, mirándolo como si fuera un criminal.
Hugo había tenido el descaro de exigirle públicamente que devolviera al pequeño Davis.
Eso era una vil extorsión.
Incluso la confesión pública de la identidad de Vania había sido solo una táctica para recuperar a Davis.
—Vania, necesitamos hablar —dijo Hugo, yendo directo al grano.
Vania no tenía la más mínima intención de darle una oportunidad.
—No tenemos nada de qué hablar, y Davis jamás volverá a la familia Yáñez.
Vania ya no sentía amor por Hugo. Y después de las sesiones de hipnosis, solo sentía repulsión.
—Si estoy dispuesto a enmendar mis errores, ¿estarías dispuesta a perdonarme?
Nunca en su vida había sonado tan vulnerable.
—¿Si te doy dos buenas bofetadas, puedes hacer de cuenta que no te pegué? Si te mato, ¿puedes fingir que sigues vivo? Si te apuñalo dos veces, ¿vas a creer que lo hice por amor?
Las comparaciones de Vania fueron crudas, y el rostro de Hugo se oscureció con cada palabra.
Ella no estaba allí para negociar; lo estaba condenando.
—Vania, hazlo por Davis y por Luna.
Vania soltó una risa amarga.
—¿Davis? ¿Con qué derecho? Yo sufrí durante diez meses, y tú disfrutaste un par de segundos para ahora decir que es tu hijo. Hugo, te das demasiada importancia. Hasta el día de hoy, Luna ni siquiera sabe que se apellida Yáñez. Pregúntale a ella qué significa la palabra papá. Cuando estaba en el preescolar, ¿alguien sabía que tú eras su padre? Solo te veía de lejos cuando ibas a recoger a Xavier, y movía los labios en silencio para llamarte papá. Tenía que ver cómo tú y Cristina se llevaban a Xavier, formando una familia perfecta de tres, mientras ella aguantaba las burlas de los otros niños por no tener un padre.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...