Ella, en efecto, había revisado las noticias. No había nada.
Justo cuando estaba a punto de preguntarle a Natalia si no había visto mal, actualizó la página y la noticia apareció de golpe.
Era tal y como le habían dicho: se anunciaba su supuesta reconciliación con Julián, acompañada de fotos de ambos tomando un café.
Si la memoria no le fallaba a Vania, Hugo también estaba allí ese día. ¿Por qué no aparecía en las fotos? Aunque la presencia de Hugo no demostrara nada, al menos dejaría claro que ella no había regresado con Julián.
Unos segundos después, volvió a actualizar la página y la tendencia desapareció por arte de magia. Vania siguió refrescando y, al poco tiempo, la noticia se había mudado a otros portales de chismes para seguir generando clics.
«Alguien pagó por esta tendencia», pensó Vania.
Lo entendió todo: Julián estaba manipulando a la opinión pública.
Pero de verdad, no había necesidad de llegar a esos extremos.
Vania continuó atenta a las noticias, actualizando sin parar.
La farsa duró apenas diez minutos antes de que todos los términos de búsqueda relacionados con ella y Julián fueran bloqueados en toda la red.
Si no se equivocaba, Hugo tenía el poder absoluto para aplastar esos jueguitos mediáticos con un chasquido de dedos.
No tenía por qué preocuparse.
Vania se quedó mirando la pantalla del celular, bastante molesta.
Julián no solía ser ese tipo de persona.
En el pasado, siempre la había respetado. Ella era el centro de su mundo, la cuidaba con una atención casi asfixiante y procuraba complacerla en todo.
Incluso cuando fueron novios, estuvieron juntos mucho tiempo y apenas se tomaban de la mano.
Una vez, Julián intentó besarla, pero a ella le dio vergüenza y lo rechazó. Después de eso, él jamás volvió a propasarse ni intentó nada íntimo si ella no estaba lista.
Por eso, hasta el día de hoy, Vania no lograba comprender por qué diablos se había casado con Hugo.
Ella era alguien que merecía ser amada y mimada en una relación. Era inconcebible que se hubiera enamorado de un hombre que solo la pisoteaba, obligándola a vivir una existencia tan arrastrada y humillante.
—Julián, de verdad no tienes que hacer esto. Lo nuestro es imposible.
Resignada, Vania le envió ese breve mensaje de texto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...