—Te lo llevas —dijo Yolanda.
Pero al ver lo desesperada que andaba Yolanda por sacarla de ahí, a Pamela le entró una mala espina.
Le había costado muchísimo ir a la casa Carrasco. Se desveló pensando cómo lucirse frente a Don Fernando, cómo meterle veneno a Kiara sin que se notara, cómo verse como una futura señora de la casa…
Y ahora…
ni siquiera podía verle la cara. ¿Cómo iba a conformarse?
Pamela pestañeó, con expresión preocupada.
—Yolanda, lo primero es la salud de Don Fernando… ¿y si mejor esperamos un rato? Cuando descanse, igual y ya nos recibe.
Levantó la lonchera y puso una voz deliberadamente dulce.
—Hoy me levanté tempranísimo. Usé Mezcla Herbal, la que conseguí hace poco en una subasta, y me tardé tres horas en hacer este caldo nutritivo para Don Fernando…
—¿Mezcla Herbal? —Yolanda abrió los ojos—. ¿La que hizo Milagros, esa persona que casi nadie ha visto y de la que dicen que puede hacer milagros? ¡Dicen que una botellita de 10 gramos cuesta más de un millón!
Pamela asintió, dócil.
—Con tal de que Don Fernando se recupere, el dinero no importa.
Yolanda no esperaba que Pamela se fuera tan fuerte.
Ese producto, aunque tuviera “precio”, casi no se conseguía.
Que Pamela hubiera logrado una botella no era solo cuestión de dinero; seguro movió contactos.
Yolanda sí quería ayudarla, porque a futuro también le convenía.
Pero al recordar la actitud del abuelo… su frialdad…
pero al rato volvía Quino…
era la oportunidad perfecta para que Quino y Pamela convivieran.
A lo mejor, si Quino veía lo atenta que era Pamela con su abuelo, lo “buena” que era, le sumaba puntos.
Yolanda sonrió de inmediato.
—Pamela, si este caldo lo hiciste con tanto cariño, es tu detalle… igual y al rato el abuelo se lo toma y hasta se siente mejor. Esperemos en la salita de allá.
Nicolás oyó el ruido, frunció el ceño y se acercó, como para decir algo.
Yolanda se adelantó.
—Nicolás, este caldo trae Mezcla Herbal de Milagros. Nos quedamos nada más a que el abuelo despierte; Pamela se lo entrega en la mano y nos vamos. No vamos a molestarlo. ¿Así sí se puede?

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