"Domani"
Hasta ese momento en que la Sra. Dupré se sublevó contra Jennifer y mis lindas y listas empleadas podría decir que la fiesta estaba siendo un éxito, del mismito modo que había deseado. Pero la desbandada que esta fiesta estaba sufriendo con el incentivo de la Sra. Dupré fue un golpe que sentí en la carne. No podría dejar que eso pasara, necesitaba hacer que los invitados volvieran a sus lugares.
Hice lo único que podía, corrí al escenario y comencé a dar un discurso. Mi acto supremo de gloria, que sería anunciar el compromiso de Fernando con Jennifer, se convirtió en un acto desesperado.
—Y como saben, el Hospital Santé y la Farmacéutica Domani tienen una sociedad larga y que se estrecha aún más a partir de ahora. Voy a invitar a mi querida sobrina Jennifer para que venga hasta aquí. Por favor, querida. —Llamé y Jennifer vino sonriente. —Y también me gustaría invitar a Fernando Molina, el joven brillante que preparé y que asumirá la dirección general del hospital en los próximos meses.
Llamé y miré hacia Fernando, me miraba con rabia, pero no me importaba, conocía la índole de los Molina lo suficientemente bien para saber que nunca hacían un desaire. Pero Jennifer dio un jalón a la manga de mi saco y me hizo mirarla.
—¿Qué pasó, Jennifer? —Susurré.
—Tiíto, creo que es mejor que aplace unos minutitos el aviso. —Habló con la cara muy pálida.
—No, Jennifer, voy a dar la noticia ahora o esta fiesta será un fiasco. —Avisé y me volteé a tiempo de ver a Álvaro Molina subir al escenario con una sonrisa y tomar un micrófono.
—Fernando, por favor, no te acobarde. Ven acá con tu tío. —Animé sonriéndole a Molina.
—Ah, disculpa, Domani, pero no puedo darte el privilegio de darle la bienvenida a mi sobrino. —Molina sonrió. —Y explico por qué. Primero porque el Hospital Santé formalizará la transición de la dirección en un evento más adelante y quiero tener el placer de anunciar a mi sobrino como mi sucesor, segundo porque las relaciones de tu farmacéutica con nuestro hospital andan tensas debido a algunos problemas de orden farmacológico y tercero porque nuestras familias no tienen ninguna relación además de la comercial para que te apresures tanto a anunciar que mi sobrino será el director del hospital. Recomiendo, Domani, más cautela con tu discurso.
Encaré a Álvaro, ese zorro viejo acababa de destruir mi evento, fue poco sutil y confieso que no esperaba esa reacción de él, pero necesitaba mucho que la prensa divulgara la unión de las familias y no lo contrario.
—Álvaro, tal vez no seas sensible a los corazones de nuestros sobrinos y... —Jennifer jaló mi saco otra vez, parecía aún más ansiosa que antes. —Espera Jennifer.
—No se puede, tiíto, necesito correr. —Habló en un gemido y la miré intrigado, pero ahí sentí el hedor a podrido, algo horrible, como si un animal muerto en estado de putrefacción hubiera sido puesto ahí.
—Pero, ¿qué es esto? —Hice una mueca, el hedor era abominable, del tipo que era posible hasta sentir el sabor y tuve una náusea que me costó controlar.
—Ay, tiíto disculpa, pero creo que el buffet tiene algo descompuesto. —Jennifer estaba hasta sudando. Y cuando ese ruido se le escapó, no sé cómo, pero el sonido se reprodujo en el altavoz y todos los invitados escucharon la ruidosa flatulencia que parecía una moto con el tubo de escape agujereado.
—¡Demasiado tarde! —Jennifer cerró los ojos y el hedor empeoró.
—¿Demasiado tarde para qué, criatura? —Pregunté mientras me tapaba la nariz y la boca con la mano.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....