Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 1170

"Rafael"

Tenía la certeza de que mi loca no me iba a llamar, así que me fui a casa y decidí seguir el consejo de esa otra loca, porque Adele era tan loca como Melissa. Tan pronto como el repartidor de la tienda avisó que había hecho la entrega decidí llamar a Hana.

—Estoy soñando con verte bailando para mí, mi loca. —Hablé tan pronto como contestó.

—Vas a seguir soñando. —Resopló del otro lado de la línea—. Y voy a devolver tu regalito.

—Ay, mi loca linda, no me hagas sufrir así, vas a estar aún más hermosa con ese vestido. Lo compré para ti, tengo muchas ganas de verte bailando con él. —Pedí, pero estaba inflexible.

—¡No me vas a ver más, psicópata! ¿Por qué es tan difícil entender? —Respondió irritada y por la forma como estaba hablando, tenía la certeza de que no estaba en su escritorio de trabajo.

—Ah, mi loca, ¡no voy a perderte! ¿Bailas para mí, solo una vez? —Pedí y escuché su gemido exasperado del otro lado de la línea.

—¡Eres frustrante, psicópata perseguidor! Pediste una última noche y te la di, pero no quieres dejarme en paz...

—¡Qué puedo hacer, eres una sexy que no se me sale de la cabeza! Y sé que a ti también te gusta cuando estamos juntos. ¿Me vas a decir que no pensaste en nosotros dos ni una sola vez en todo el día? —La provoqué.

—¡Tengo más cosas que hacer, Rafael, no tengo tiempo de estar pensando en ti! —Respondió toda bravita y me reí.

—Ah, pues yo tengo muchas cosas que hacer, ¡pero solo puedo pensar en ti! No seas tan mala, ven a verme hoy al bar, baila para mí. ¿No quieres recuperar tus bragas? Esas bragas lindas, que te quitaste toda sexy y me las aventaste. Las estoy mirando ahora. —Estaba sosteniendo esas bragas verdes de encaje entre los dedos y recordando la escena que me hizo.

—¡Eres un psicópata atrevido! ¡Y puedes quedarte con esas bragas, ya que te gustaron tanto!

Pensé un poco y entonces escribí: "No te aguantas, loca, ya me estás provocando y pensando en lo que voy a hacerte más tarde. Y ni pierdas tu tiempo diciendo que no vas a venir. ¡Te espero, mi loca sexy!"

Dejé el celular en el clóset y fui al baño, después de casi una hora bajo la ducha fría salí de ahí más calmado. Miré el celular y no había ninguna señal de Hana. No estaba preocupado, si no iba al bar, yo iría tras ella tan pronto como pudiera. Entonces me arreglé y fui al trabajo, mientras más temprano empezara, más temprano podría ir tras ella.

Cuando llegué al bar, mis empleados ya estaban preparados para abrir, fui a la oficina y comencé a hacer el trabajo que no hice durante el día y terminé muy rápido, estaba motivado, quería salir de ahí temprano para buscar a Hana.

Me recosté en la silla y pensé un poco, toda esta agitación con Hana me había distraído de toda la confusión que estaba pasando y de mi tristeza por haber dejado ir a mi hija. Cuando Giovana se fue me quedé muy molesto, pero fue necesario mandarla lejos y, como predije, terminamos distanciándonos un poco, nos hablábamos solo los domingos, porque tenía una rutina muy llena allá con la nueva escuela, los cursos extras y los nuevos amigos y yo la extrañaba.

Entonces Hana quitó mi enfoque del nido vacío y eso había sido bueno, después de todo, Giovana estaba feliz y se estaba adaptando bien, no debería estar lamentándome, más temprano o más tarde se iba a ir de casa de todos modos. Extrañaba a mi hija, pero la vida era así y lo importante era que ella estuviera feliz.

Me levanté de la silla y me volteé hacia el vidrio, miré el movimiento del salón que ya estaba bien lleno, gracias a la banda que estaba tocando esa noche, eran muy buenos. Me quedé mirando a las personas divirtiéndose conversando, bailando, tenía muchas ganas de ver a mi loca ahí, pero conforme pasaba el tiempo me quedaba más seguro de que, si quería verla, tendría que ir tras ella.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)