Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 340

"Samantha"

El resto de los días con Enzo y Clara fue genial, estaban eufóricos porque tendrían un primito o primita y hacían cualquier cosa para consentirme, igual que Heitor, confieso que estaba disfrutando mucho de todo esto.

Heitor no perdió tiempo y consiguió una cita para mí con el Dr. Molina, lo que no fue difícil, ya que ahora él salía con mi suegra. Así, después de despedirme de los niños y enviarlos a la escuela, Heitor me llevó al médico.

Heitor parecía un niño de tanta emoción. Prestó atención a cada recomendación médica, hizo preguntas y le pidió al médico que anotara todo. Salimos del consultorio muy animados y llenos de planes y después de pasar por una farmacia y comprar todo lo que el médico recetó, Heitor me dejó en el trabajo.

Había un arreglo de flores sobre mi escritorio. Eran flores silvestres, o algo así. Bastante bonito, pero sentí algo extraño cuando lo vi. Tomé la tarjeta entre las flores y toda la felicidad que estaba sintiendo me fue arrancada.

Las flores habían sido enviadas por Rómulo, o mejor dicho, alguien las envió en su nombre. En la tarjeta decía simplemente que era para que recordara que yo tenía dueño y era él. Aquello me estresó, ¿cómo se atrevía a molestarme en mi trabajo?

Fotografié las flores y la tarjeta y le envié un mensaje al comisario Flavio, él sabría qué hacer. Después pedí que tiraran todo a la basura, pero guardé la tarjeta, tal como Flavio me indicó. No le diría nada a Heitor, ya había tomado medidas y no había razón para arruinar su alegría.

Volví mi atención a mi trabajo, había estado una semana de vacaciones, necesitaba poner todo en orden, pero como había adelantado muchas cosas antes, no tenía tanto trabajo acumulado.

A la hora del almuerzo, Rick y Manu pasaron por mi piso y me arrastraron al restaurante.

—Sami, estás embarazada, tienes que alimentarte bien, no puedes saltarte las comidas como hacías antes —me advirtió Rick cuando llegamos al restaurante, pues le dije que no pensaba almorzar, comería cualquier cosa en la oficina.

—Tienes razón, Rick. Estaba tan entretenida con el trabajo que ni lo pensé —consideré su buen consejo.

—Suerte que nos tienes a nosotros —Manu se rio.

Estábamos conversando y riendo, pero alguien me golpeó con un bolso. Me di vuelta y una mujer puso su mano en mi hombro.

—Ay, querida, ¡discúlpame! Qué torpe soy —la mujer, bastante escandalosa, comenzó a hablar y parecía tener pegada su mano a mí.

—No hay problema, estas cosas pasan —respondí educadamente, pero sin mucho humor, quitando su mano de mí.

—Pero esto era lo único que faltaba —Rick bufó.

—¡Rick! —la mujer lo miró y parecía sorprendida y demasiado efusiva—. ¡Vaya, cuánto tiempo sin encontrarte!

—Podría haber seguido así por el resto de mi vida —Rick parecía irritado. Se conocían, pero él no apreciaba a esa mujer.

—Ay, Rick, no seas rencoroso. Ya pasó tanto tiempo —ella sonrió y le dio una palmadita en la espalda.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)