"Flávio"
Estaba listo para sujetar a Sabrina e impedir que tocara a Manu. Sabrina abrió una sonrisa como si la suerte se hubiera puesto de su lado y yo realmente creía que se había puesto, pero no permitiría que le pusiera un dedo encima a Manu.
—Manu... —Traté de acercarme, pero Manu volteó la cabeza hacia mí y fue la primera vez que me miró desde que entró a este cuarto.
—Te dejé hacer las cosas a tu manera, Flávio, y no las resolviste. Ahora, vamos a hacer las cosas a mi manera ¡y tú no te vas a meter! —La voz de Manu era claramente una advertencia y me dejó completamente perdido, sin saber qué hacer. Me quedé mirando a Manu y ella se volteó otra vez hacia Sabrina. —¿Así que tú eres la tal Sabrina? ¡Esperaba más!
—¡Ah, pero la niñita es valiente! —Sabrina sonrió burlona. —¿Sabías que estás durmiendo con mi marido, niñita?
—¿Tu marido? —Manu sonrió y siguió hablando tranquilamente. —No, no, estás muy equivocada. Es tu ex marido. Pero tengo que admitir que fuiste original, porque ya he visto estafa del embarazo, estafa virtual, hasta que compren maridos ya he visto, pero estafa del divorcio fue la primera vez.
—Mira, ¿le contaste a la niñita, Flávio? —Sabrina me provocó. —Pero, queridita, no es estafa no, él todavía está casado conmigo y en un ratito se cansa de ti, que eres solo una amantecita vulgar, y vuelve conmigo.
—¿Vulgar yo? —Manu soltó una risa corta. —No soy yo la que está haciendo el ridículo en calzones y sostén.
—¿Te gusta lo que ves? Soy mucho más mujer que tú. Y si te tardas cinco minutitos más en llegar ibas a agarrar a mi marido cogiéndome. —Sabrina me daba asco, era desagradable escucharla hablar de forma tan vulgar. —Sabes, niñita, él solo necesita cogerme otra vez para recordar cómo le gusta mi cuerpo y volver corriendo conmigo.
—¡Ah, lo dudo! No parece muy entusiasmado de verte en ropa interior. Créeme, yo sé cómo se pone cuando está emocionado. —Manu respondió muy segura y llena de sí misma y eso me llenó de orgullo. —Pero déjame decirte, tu estafa del divorcio no va a tardar mucho en deshacerse, después de todo la audiencia está cerca, ahí el divorcio de ustedes va a estar en el papel otra vez. Pero todo mundo aquí conoce la realidad, ¿verdad? La realidad es que ese divorcio es un hecho consumado desde hace siete años y el papel que presumes, tan alegremente, y donde dice que la sentencia de divorcio fue revocada, no pasa de ser una mentira, una artimañía para atrapar a un hombre que ya no te quiere. Tu actitud es tan desesperada que hasta me da pena.
Manu parecía saber todo y me quedé sorprendido. Miré a Patrício de reojo y me hizo una seña como diciendo "deja las preguntas para después".
—Pero mira, la niñita está enterada. Sabes, ¡hasta pareces inteligente! Entonces te voy a dar un consejo, quítate de mi camino, porque los papás de él, queridita, me apoyan y van a convertir tu vida en un infierno hasta que Flávio te deje. —Sabrina era demasiado confiada, pero Manu no se inmutó.
—Eso ya no es asunto tuyo. Ahora, ponte tus trapos y sal de mi casa, ¡porque aquí es mi casa! —Manu habló con autoridad.
—¡Tú no tienes nada aquí, niñita ordinaria! —Sabrina rió y estiró el brazo tratando de darle un golpe a Manu, quien jaló la muñeca de Sabrina y giró como un paso de baile, elevó el codo y le pegó en la barbilla a Sabrina con toda la fuerza. Mientras Sabrina se dobló con el dolor en la mandíbula, Manu, aún agarrada de su muñeca, la jaló y le dio una patada en el estómago. Sabrina fue al suelo y todos los que estábamos viendo la escena nos quedamos con la boca abierta.
—Por favor, ponte tus trapitos y lárgate. No soporto a gente como tú, una mujerzuela vulgar y escandalosa que cree que el mundo se inclina ante ella porque sabe gritar. —Manu habló con tanta altivez que hasta parecía una reina dando un veredicto a un súbdito desleal.
—Salvavidas de acuario, te voy a acabar. —Sabrina se levantó con rabia y se fue encima de Manu, quien simplemente se agachó y le hizo una zancadilla a Sabrina haciéndola ir al suelo otra vez.
—¡No voy a pelear contigo! —Manu declaró. —Pero no puedo hablar por Melissa. Acepta mi consejo, vístete, sal de aquí fingiendo que te queda un restito de dignidad, conserva esa carita intacta y el día de la audiencia, acepta ese divorcio y ve a buscar un viejo rico para estafar mientras todavía estás bonita, ¿eh, querida?, porque dentro de poco se te va a caer todo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....