"Patrício"
Estaba tratando demasiado de entender dónde fue que las cosas salieron mal entre Virginia y yo. En los últimos tiempos, lo que hice fue tratar de arreglar no sé qué se había roto entre nosotros. Y el problema era exactamente ese, ni sabía cuál era el problema, lo único que sabía era que estaba constantemente irritada e impaciente. A cada momento algo la molestaba y la estresaba.
Estaba tan sobrecargado con eso, que trabajaba en automático, tanto que ni me molesté en integrarme con mi nueva asistente. Vagamente me di cuenta de que me recordaba a alguien, pero tal vez era solo impresión, pues no lograba recordar a quién. Sin embargo, parecía muy eficiente, en los dos días que llevaba aquí, fue como si ni estuviera, apenas la vi, pero el trabajo se estaba haciendo y siempre encontraba todo muy organizado sobre mi escritorio.
Tal vez debería invitarla a almorzar y conocerla mejor, ya que sería mi mano derecha aquí en la empresa. Me gustaba conocer bien a quien trabajaba conmigo y me gustaba mucho tener a Rick como asistente, me conocía bien. Pero entonces Alessandro me pidió que se lo cediera, pues no quería tener que lidiar con un novato. No me importó, pero tendría que estar más atento a mi nuevo asistente y entonces llegó esta chica. No presté mucha atención, ni me acuerdo de su nombre que solo escuché una vez, pero necesitaba enterarme mejor sobre mi nueva empleada o tendría problemas en el trabajo también.
Ya estaba a punto de levantarme e invitarla a almorzar, pero un empleado de mi casa me llamó diciéndome que Virginia había hecho las maletas y recogido todas sus cosas. Una alarma sonó dentro de mí. Ni había colgado el celular y Alessandro entró a mi oficina.
—Patrício, ¿por qué Virginia renunció? —Alessandro estaba perplejo, pero yo me quedé aterrado.
—Cuando lo descubra te cuento. —Agarré las llaves del carro y salí disparado. Necesitaba llegar rápido a casa. Y llegué en tiempo récord.
Había un taxi parado en la banqueta y el conductor ponía las maletas en el carro. La miré mientras entregaba la última maleta al conductor y cuando me vio se congeló. Con seguridad no quería que estuviera aquí. Me acerqué sintiendo mi corazón aplastarse en el pecho.
—¿Ni siquiera merezco un adiós? —Le pregunté con toda la calma, sin querer creer lo que estaba haciendo.
—Patrício, no hagas las cosas más difíciles de lo que ya son. —Me miró y hasta tenía cierta piedad en sus facciones.
—¿Más difíciles? No, Virginia, estoy haciendo las cosas más dignas para ti. —Respondí manteniendo mi voz baja. —Vamos a entrar y platicar.
—¡No hay nada que platicar, Patrício! Me voy. —Parecía ansiosa por dejarme.
—¿En serio? ¿No crees que merezco al menos saber por qué? ¿Fui tan malo contigo? —Quería retenerla ahí, quería que se diera cuenta de que era bueno estar juntos, quería que sintiera lo que yo sentía. Pero nada de eso era posible, sabía que nada la haría cambiar de opinión.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....