"Manuela"
Descubrir toda la historia sobre mi familia, sobre mí misma, fue liberador, fue algo que me cambió para siempre, ya no era más la ratita asustada, como a Rita le gustaba llamarme, me había transformado en la mariposa de alas coloridas que salió del capullo.
Descubrir sobre mi verdadera mamá me dio un sentimiento de pertenencia y hasta de merecimiento de lo que tenía, y ni hablo sobre el dinero, hablo sobre el amor y las personas que tenía a mi alrededor, de la familia amorosa y gentil que me protegió toda la vida. Pero al mismo tiempo, me dejó shockeada con el nivel de maldad que alguien puede alcanzar. El plan de Rita fue algo tan horrible, tan aterrador, y ella hizo todo lo que hizo únicamente por dinero, únicamente por codicia.
Flavio estaba insistiendo conmigo en que debería descansar, pero no quería, me sentía llena de energía y quería hacer algunas cosas lo más rápido posible y una de ellas era conocer a doña Teresa, esa madre que perdió a la hija de forma tan cruel, pero que nunca desistió de ella, aunque nadie creyera que esa criatura existió.
—¿Pequeña? ¿Estás lista? Llegaron. —Flavio asomó la cabeza al cuarto, estaba terminando de arreglarme.
—¡Listísima! —Terminé de pasarme el labial y caminé hacia la puerta del cuarto.
—¡Linda como siempre! —Flavio me dio un beso en el cuello y me tomó de la mano—. Ven, están en la sala.
Llegamos a la sala y además de mi papá, mi hermano y mi cuñada, había tres personas más ahí, doña Teresa, el esposo y el hijo. Mi papá hizo las presentaciones y doña Teresa, así como yo, no contuvo las lágrimas. De alguna forma nuestras vidas estaban entrelazadas.
—¡Qué linda eres! —Me dijo entre lágrimas—. ¿Puedo darte un abrazo?
Abrí los brazos y nos abrazamos. De alguna forma fue como sentir los brazos de mi mamá alrededor de mí, pues eran los brazos de una madre amorosa, que buscó a la hija por mucho tiempo, pero que ahora podría seguir adelante. Nos quedamos abrazadas por un tiempo y cuando nos separamos ella aún me pasó la mano por la cara.
—Manuela, mi hija tendría la misma edad que tú. Y creo que sería tan linda como tú. Soy solo una mujer común, pero me siento un poquito tu mamá, de algún modo veo un poquito de mi hija en ti. Entonces, siempre que necesites un regazo de madre, puedes venir a buscarme, ¿está bien? —Doña Teresa habló con ese modo amoroso que toda madre tiene con un hijo.
—Ay, doña Teresa, yo también me siento un poquito su hija. Nuestras vidas podrían haber sido tan diferentes, ¿no es cierto? Pero de algún modo nuestras vidas fueron unidas. Usted también puede buscarme siempre que quiera un abrazo de hija. —La abracé nuevamente, fuimos unidas por una trama diabólica, pero estábamos transformando toda esa maldad en algo bueno, estábamos transformando todo eso en afecto.
Por el resto de la tarde conversamos mucho. Descubrí que, además de la fecha de cumpleaños, tenía mucho en común con Jefferson, hijo de doña Teresa, él también estaba en la universidad, pero cursaba administración. Me sorprendí cuando Camilo me dijo que le había ofrecido un empleo en la oficina de la empresa y que empezaría la semana siguiente. Me alegré por eso, pues sabía que mi hermano le daría oportunidades de crecimiento a Jefferson y lo valoraría. Aproveché y le agradecí, por haber ido a hablar con Camilo cuando me vio en ese lugar.
Mi hermano también le dio un cargo mejor al esposo de doña Teresa. Era un hombre amable y trabajador, que se estaba sintiendo culpable por haber dudado de la esposa por tanto tiempo. Antes de despedirnos, doña Teresa me dijo que ahora podría volver a vivir, pues ahora tenía una tumba para llorar y sabía qué había pasado con la hijita.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....